Lunes :
Lectura del primer libro de los Reyes (8,1-7.9-13):
En aquellos días, Salomón convocó a palacio, en Jerusalén, a los ancianos de Israel, a los jefes de tribu y a los cabezas de familia de los israelitas, para trasladar el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David (o sea Sión). Todos los israelitas se congregaron en torno al rey Salomón en el mes de Etanín (el mes séptimo), en la fiesta de los Tabernáculos. Cuando llegaron los ancianos de Israel, los sacerdotes cargaron con el Arca del Señor, y los sacerdotes levitas llevaron la Tienda del Encuentro, más los utensilios del culto que había en la Tienda. El rey Salomón, acompañado de toda la asamblea de Israel reunida con él ante el Arca, sacrificaba una cantidad incalculable de ovejas y bueyes. Los sacerdotes llevaron el Arca de la Alianza del Señor a su sitio, el camarín del templo, al Santísimo, bajo las alas de los querubines, pues los querubines extendían las alas sobre el sitio del Arca y cubrían el Arca y los varales por encima. En el Arca sólo había las dos Tablas de piedra que colocó allí Moisés en el Horeb, cuando el Señor pactó con los israelitas al salir del país de Egipto, y allí se conservan actualmente. Cuando los sacerdotes salieron del Santo, la nube llenó el templo, de forma que los sacerdotes no podían seguir oficiando a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba el templo. Entonces Salomón dijo: «El Señor quiere habitar en las tinieblas; y yo te he construido un palacio, un sitio donde vivas para siempre».
Reflexión:
Este texto del primer libro de los Reyes , nos muestra la disposición que tenía Salomón para que el Señor habitase en una casa de Cetro , pero le hacia falta algo ,sacar todo lo vacío que tenía en su corazón y así poder rendirle culto en lugar distinto de donde se presenciaba la esencia de Dios y, puesto que tiene la voluntad , le falta el arrepentimiento y ahora no entiende la negativa de Dios , esta surge por la vacidez del corazón del hombre.
Por lo tanto, dejemos salir de nuestros corazón todo aquello que nos está alejando y sujetando a no abandonar este estado .
Salmo 131, 6-7. 8-10
Oímos que estaba en Éfrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies.
Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido.
Oímos que estaba en Éfrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies.
Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido.
Reflexión :
El salmo 131, nos invita a contemplar la grandeza de Dios y darle gracias a lo maravilloso que el Señor hace en nosotros.
Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,53-56):
En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos terminaron la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza, y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.
En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos terminaron la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza, y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.
Reflexión:
El evangelio nos muestra como buscaban a Jesús, para subsanar sus heridas y permanece en la gracia de Dios.
Por tal razón, Jesús viene a nuestro encuentro para mostrarnos la misericordia de Dios y así poder acercarnos a la travesía de la experiencia de la palabra de Dios.
Martes:
Lectura del primer libro de los Reyes (8,22-23.27-30):
En aquellos días, Salomón, en pie ante el altar del Señor, en presencia de toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo: «¡Señor, Dios de Israel! Ni arriba en el cielo ni abajo en la tierra hay un Dios como tú, fiel a la alianza con tus vasallos, si caminan de todo corazón en tu presencia. Aunque, ¿es posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en el cielo y lo más alto del cielo, ¡cuánto menos en este templo que he construido! Vuelve tu rostro a la oración y súplica de tu siervo Señor, Dios mío, escucha el clamor y la oración que te dirige hoy tu siervo. Día y noche estén tus ojos abiertos sobre este templo, sobre el sitio donde quisiste que residiera tu nombre. ¡Escucha la oración que tu siervo te dirige en este sitio! Escucha la súplica de tu siervo y de tu pueblo, Israel, cuando recen en este sitio; escucha tú, desde tu morada del cielo, y perdona.»
Reflexión:
La palabra de Dios, nos hace ver lo grande que es Dios y como el hombre debe alabar sus maravillas.
En este texto nos invita hoy a comprender cuán grande es el hombre cuando reconoce la grandeza de Dios y visualizar en la oración como el hombre interaciona en su Infinita Misericordia.
En aquellos días, Salomón, en pie ante el altar del Señor, en presencia de toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo: «¡Señor, Dios de Israel! Ni arriba en el cielo ni abajo en la tierra hay un Dios como tú, fiel a la alianza con tus vasallos, si caminan de todo corazón en tu presencia. Aunque, ¿es posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en el cielo y lo más alto del cielo, ¡cuánto menos en este templo que he construido! Vuelve tu rostro a la oración y súplica de tu siervo Señor, Dios mío, escucha el clamor y la oración que te dirige hoy tu siervo. Día y noche estén tus ojos abiertos sobre este templo, sobre el sitio donde quisiste que residiera tu nombre. ¡Escucha la oración que tu siervo te dirige en este sitio! Escucha la súplica de tu siervo y de tu pueblo, Israel, cuando recen en este sitio; escucha tú, desde tu morada del cielo, y perdona.»
Reflexión:
La palabra de Dios, nos hace ver lo grande que es Dios y como el hombre debe alabar sus maravillas.
En este texto nos invita hoy a comprender cuán grande es el hombre cuando reconoce la grandeza de Dios y visualizar en la oración como el hombre interaciona en su Infinita Misericordia.
Salmo 83,3.4.5.10.11
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío.
Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Fliate, oh Dios, en nuestro Escudo,
mira el rostro de tu Ungido.
Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados.
Reflexión:
El salmo 83, nos irradia hacia la comprensión de como es la misericordia de Dios , que nos lleva a visualizar lo grandeza de su Gloria.
Con suma firmeza el salmo nos invita a poner nuestro corazón en Dios y valernos de Él , ante que a los hombres , ya que Dios es misericordioso.
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío.
Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Fliate, oh Dios, en nuestro Escudo,
mira el rostro de tu Ungido.
Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados.
Reflexión:
El salmo 83, nos irradia hacia la comprensión de como es la misericordia de Dios , que nos lleva a visualizar lo grandeza de su Gloria.
Con suma firmeza el salmo nos invita a poner nuestro corazón en Dios y valernos de Él , ante que a los hombres , ya que Dios es misericordioso.
Lectura del santo evangelio según san Marcos (7,1-13):
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos (los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.)
Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: «¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?»
Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos." Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.»
Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas.»
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos (los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.)
Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: «¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?»
Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos." Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.»
Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas.»
Reflexión:
El evangelio nos afirma lo que es realmente importante sobre nuestro auténtico arrepentiento , no sólo es dejar de lado las tradiciones , sino lo vacío de nuestro corazón.
Pues el cumplimiento de los mandamientos radica en lo que hay dentro del corazón , para practicar el amor al prójimo.
Muchas veces nos aferramos a costumbres y tradiciones vacías , que de una y otra forma nos van alejando de Dios .
Pero Jesús , hoy nos muestro lo maravilloso que es vivir en amor y aceptar en nosotros las maravillas de Dios y la búsqueda de un arrepentiento sincero.
Tiempo de Cuaresma:
La cuaresma es un tiempo que nos invita a propiciar y comprender el llamado de la misericordia y comprender lo grande que es su poder.
Pues el inicio de este santo tiempo litúrgico, nos enseña a que el arrepentimiento y el acceso a la misericordia es el camino más perfecto para acarrear el don de la santidad.
El signo que acompaña el comienzo de la cuaresma es la ceniza ,que muestra la dignidad de arrepentimiento de corazón de nuestros pecados, a la que todos nosotros como cristianos estamos llamados a dar y recibir el don de la misericordia de Dios.
Para el pueblo israelita , la ceniza es el signo de los pecados que empañan la vida y que necesitan el perdón de Dios, pero claro esto acompañado de ayunos y buenas acciones.
Ahora bien, el pueblo cristiano recopilo este signo para decir que todos somos pecadores y que por lo tanto, debemos salvaguardar nuestro corazón a la gracia santificante de Dios, y así tener un corazón limpio y puro para adorar a Dios con su infinita misericordia sobre nosotros. ( Tomado de http://fraga12.blogspot.com.co/2016/01/la-cuaresma-tiempo-propicio-para.html)
Miércoles de Ceniza:
Lectura de la profecía de Joel (2,12-18):
«Ahora, oráculo del Señor, convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas.» Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios. Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho. Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: «Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo.»
Reflexión:
El libro de Joel , nos muestra el sentido del arrepentimiento , como signo de conversión total del corazón y la mentalidad de pecado.
Es claro, que por una y otra cosa tenemos pecados por los cuales arrepentirnos, pero la misericordia de Dios es excelsa que nos sacia constantemente de su perdón.
Por lo tanto , la búsqueda del perdón radica en buscar un cambio de vida y llenarnos de la gracia de Padre Celestial .
Salmo 50,3-4.5-6a.12-13.14.17
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso. Señor,
me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.
Reflexión:
Este salmo nos invita al arrepentimiento y buscar el perdón de Dios, por medio de la humildad, es decir, reconociendo nuestra naturaleza de pecador y así poder poder darle gracias a Dios por su infinita misericordia.
También ver ( http://fraga12.blogspot.com.co/2016/01/la-grandeza-de-la-misericordia-de-dios.html )
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,20–6,2):
Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: «En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda»; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación.
Reflexión:
El apóstol san Pablo nos invita vivir en la racia de Dios y renunciar totalmente al pecado, puesto que la reconciliación es el mejor método para acercarnos a la misericordia del Señor.
Ahora bien, esto es posible si le permitimos a Cristo que habite en nuestro corazón , ya que por la fuerza del Espíritu Santo , hemos recogido como premio el perdón y la misericordia de Dios , para formar parte de su plan salvifico y redentor.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,1-6.16-18):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensara.»
Reflexión:
El evangelio nos muestra los signos que resaltan una piedad sincera y, por ende, el comportamiento que debe seguir todo cristiano para saciarse de la misericordia de Dios.
Pues en este tiempo es vital que vivamos de la oración, el ayuno y la limosna, para comprender como el amor de Dios se puede manifestar en los más necesitados .
Es por eso que las obras de misericordia son el fundamento cristiano para vivir estas tres cualidades que nos ayudarán a avivar la grandeza del evangelio.
El Señor nos dice que hagamos estas obras en total sigilo y no en búsqueda de alabanzas y honores, puesto que estas obras deben ser de mayor importancia para dar la Gloria, la Honra a Dios , por estos actos de amor .
Pues la oración , el ayuno y la limosna se fortalecen y llenan en el amor al prójimo , salvaguardando el amor del Señor , para ser saciados de Infinita Misericordia, por medio su perdón.
Jueves:
Lectura del libro del Deuteronomio (30,15-20):
Moisés habló al pueblo, diciendo: «Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para conquistarla. Pero, si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que, después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante vida y muerte, bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob.»
Reflexión:
El libro del Deuteronomio invita a amar a Dios , por encima de todas las cosas y serle obediente , puesto que , Él es bondadoso con nosotros que esperamos en Él.
Por eso , no dejemos que nada nos aparte de Dios y asi poder llenados del amor infinito del Señor , para vivir en la bendición que nos concede Dios y poder avanzar en sus senderos hacia la patria prometida que es el cielo.
Salmo 1
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
Reflexión:
El salmo 1, nos invita a seguir los caminos del Señor y no fiarnos de las falsas promesas de los hombres que nos hacen vivir en la mentira, por lo tanto, sigamos a verdad que es Dios ya que el nos bendice constantemente con su amor.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,22-25):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.»
Y, dirigiéndose a todos, dijo: «El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?»
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.»
Y, dirigiéndose a todos, dijo: «El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?»
Reflexión:
El evangelio nos invita a seguir al Señor y alejarnos totalmente de los consejos impíos , para comprender como la voluntad de Dios en nosotros equiparando en nuestro interior la fuerza de la misericordia de Dios.
Esto es un llamamiento del Señor a seguir su camino y saber que a pesar de los obstaculos adquiriremos el perdón y la salvación de Dios.
Viernes:
Lectura del libro de lsaías (58,1-9a):
Así dice el Señor Dios: «Grita a plena voz, sin cesar, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, muestran deseo de conocer mi camino, como un pueblo que practicara la justicia y no abandonase el mandato de Dios. Me piden sentencias justas, desean tener cerca a Dios. "¿Para qué ayunar, si no haces caso?; ¿mortificarnos, si tú no te fijas?" Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores; mirad: ayunáis entre riñas y disputas, dando puñetazos sin piedad. No ayunéis como ahora, haciendo oír en el cielo vuestras voces. ¿Es ése el ayuno que el Señor desea para el día en que el hombre se mortifica?, mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor? El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: "Aquí estoy."»
Así dice el Señor Dios: «Grita a plena voz, sin cesar, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, muestran deseo de conocer mi camino, como un pueblo que practicara la justicia y no abandonase el mandato de Dios. Me piden sentencias justas, desean tener cerca a Dios. "¿Para qué ayunar, si no haces caso?; ¿mortificarnos, si tú no te fijas?" Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores; mirad: ayunáis entre riñas y disputas, dando puñetazos sin piedad. No ayunéis como ahora, haciendo oír en el cielo vuestras voces. ¿Es ése el ayuno que el Señor desea para el día en que el hombre se mortifica?, mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor? El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: "Aquí estoy."»
Reflexión:
El libro de Isaías nos invita a ver el sentido verdadero y práctico del ayuno , puesto que este nos debe ayudar a fortalecernos en la práctica del bien y la misericordia, acercándonos a los más necesitados.
El ayuno no puede quedar en una práctica superficial de mortificación, sino se acompaña con la búsqueda intrinseca del amor al prójimo a Dios, porque podemos mortificarnos , pero mientras no haya entrega y compromiso, dificilmente podemos mostrar la misericordia y salvación de Dios .
Salmo 50,3-4.5-6a.18-19
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.
Reflexión:
Este salmo nos expresa el sentido de pedir perdón , por las injusticias que muchas veces hacemos y de las cuales debemos expiar por medio del perdón y la misericordia que viene de Dios.
No obstante , la invitación es arrepentirnos y buscar a Dios de todo corazón ,alejandonos así de nuestras propias vaniades y hacer el bien.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,14-15):
En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: «Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?»
Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunaran.»
Reflexión:
Jesús nos interlude sobre como debemos hacer nuestro ayuno en secreto y manifestarle a Dios lo grande que es Él, por lo tanto, sostengamonos en vivir un ayuno sincero y de corazón.
Pues muchas veces incurrimos en mostrar que ayunamos , pero se nos olvida como debemos complementar este ayuno como lo es la oración y la limosna, como actos de amor y de fe profunda hacia los hermanos mas necesitados.
Pero ¡Ojo! , no vivir bajo aparencias sino un proceso continuo de conversión total y visualizar el amor reciproco de Dios , por medio de la oración.
Sábado :
Lectura del libro de Isaías (58,9b-14):
Así dice el Señor Dios: «Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña; reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre cimientos de antaño; te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas en ruinas. Si detienes tus pies el sábado y no traficas en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob.» Ha hablado la boca del Señor.
Reflexión:
El libro de Isaías nos expresa la importancia de compartir amor y bendiciones con los demás, y de tal modo permitir que la luz de Dios irradie en nuestro corazón .
En buen obrar podemos alabar al Señor y considerar que si Dios nos ama con su infinito amor , entonces nosotros debemos manifestar y vivir las maravillas de Dios en su templo, pero claro siempre y cuando cumplamos sus mandatos y preceptos del Señor en nuestro interior, Amándolo por sobre todas las cosas y amando al prójimo como a nosotros mismos como sentido de un sólo amor.
Salmo 85,1-2.3-4.5-6
Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti.
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.
Reflexión:
El salmo 85, nos invita a poner nuestra entrega a Dios y suplicarle su perdón, de tal modo que su amor su manifieste constantemente en nosotros y así sentir la piedad del Señor y su clemencia para con cada uno de nosotros.
Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti.
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.
Reflexión:
El salmo 85, nos invita a poner nuestra entrega a Dios y suplicarle su perdón, de tal modo que su amor su manifieste constantemente en nosotros y así sentir la piedad del Señor y su clemencia para con cada uno de nosotros.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,27-32):
En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.»
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros.
Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»
Jesús les replicó: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.»
Reflexión:
En el evangelio se nos presenta la misericordia de Dios que viene a rescatarnos de una vida errónea y destructiva a su luz admirable.
Jesús nos enseña que Él viene a sanar nuestras heridas espirituales , porque viene a reconciliarnos con el Padre Celestial .
Por clarividencia, el Señor nos induce a que no presumanos a ser justos , sino que nos acerquemos a su gran Amor, que nos perdona y del cuál debemos manifestar al mundo y mostrar la luz de la verdad que es Dios
En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.»
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros.
Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»
Jesús les replicó: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.»
Reflexión:
En el evangelio se nos presenta la misericordia de Dios que viene a rescatarnos de una vida errónea y destructiva a su luz admirable.
Jesús nos enseña que Él viene a sanar nuestras heridas espirituales , porque viene a reconciliarnos con el Padre Celestial .
Por clarividencia, el Señor nos induce a que no presumanos a ser justos , sino que nos acerquemos a su gran Amor, que nos perdona y del cuál debemos manifestar al mundo y mostrar la luz de la verdad que es Dios