La Cuaresma , tiempo propicio para experimentar y vivir la misericordia de Dios.


 La Cuaresma ,  tiempo propicio para experimentar y vivir  la  misericordia de Dios.


La cuaresma es  un tiempo que  nos  invita a propiciar  y comprender el llamado de  la misericordia  y comprender  lo grande que es su poder.

Pues el inicio de este santo tiempo litúrgico, nos  enseña a que  el arrepentimiento y el acceso a la misericordia es el camino más  perfecto para acarrear el don de la santidad.

El signo que  acompaña el comienzo de la cuaresma es  la ceniza ,que muestra  la dignidad de arrepentimiento de corazón de  nuestros  pecados, a la que todos  nosotros como cristianos estamos  llamados a dar  y recibir  el don de la misericordia de Dios.

Para el pueblo israelita , la ceniza es el signo de los pecados que empañan la vida  y que necesitan el perdón de Dios, pero claro esto acompañado de ayunos  y buenas acciones.

Ahora bien, el pueblo cristiano recopilo este signo para decir que todos somos  pecadores  y que  por  lo tanto, debemos salvaguardar nuestro corazón a la gracia santificante de Dios, y así tener  un corazón limpio y puro para adorar  a Dios con su infinita misericordia sobre  nosotros.

Cada domingo de la cuaresma nos  invita a contemplar una clave para entender el misterio de la Misericordia de Dios, haciéndonos reflexionar  sobre  nuestro estilo de vida y y poder así acceder al perdón que procede de Dios.

El primer  domingo nos  habla de las  tentaciones de Jesús  y como Él se fortalece  y alimenta a través del conocimiento y vivencia de  la palabra de Dios.

Entonces  , por  tal razón nos  invita a escudriñar a la palabra de Dios y así llenos de la fuente de la misericordia, podamos resistir a las  tentaciones, pues el apóstol San Pedro nos dice: "Estad vigilantes , vuestro enemigo, el diablo anda como león rugiente buscando a quién devorar  , resistirlo firmes en la fe" (1 Pedro 5,8-9a).

El segundo domingo nos  transmite el mensaje de cambio de vida  por  medio de la muestra de la transfiguración de Jesús, al resplandecer con la  luz del Señor.

El cambio de vida  implica a dejar todo lo malo que  nos  invade y permitir que la gracia de Dios habite en nuestro ser  para vislumbrar  la misericordia de Dios y caminar en la luz de  Cristo .

El tercer  domingo  nos invita a meditar  un poco sobre el tema de  la conversión de corazón y  como la  misericordia de  Dios  todo lo llena.

Puesto que  para  poder recibir  las gracias de Dios  y su Misericordia ,debemos estar en arrepentimiento y convertir  nuestro gris corazón , a  un corazón limpio como el cristal a ejemplo de Cristo.

La conversión , inicia cada vez que  optamos  por  la vivencia auténtica de la  palabra de Dios   y nos ponernos al servicio desinteresado de los demás, amando como Jesús nos enseña , y así irrumpir en el plan salvifico de Dios para con todos  los hombres que  le  manifiesta su misericordia.

El cuarto domingo nos  traslada al tema del perdón y  la reconciliación , que  haces la armonización en la fraternidad ,además nos guía a hallar la misericordia de Dios que  nos perdona constantemente.

Puesto que, la  reconciliación es vital para las relaciones  humanas sean un poco más  arduas y duraderas, haciendo así mas  efectiva la comunicación y  la vivencia  del amor de Dios en la fraternidad.

Pero, para  llegar a la reconciliación , primero hay que  buscar el perdón , si no existe el perdón ese don difícilmente se  puede vivir en paz  y armonía.


El ejemplo , mas  arduo sobre el perdón es que Dios  nos  ama en la  persona de Cristo, por  medio del sacramento de la reconciliación .

Otras  demostraciones del perdón son la  parábola del Hijo Pródigo y  la Sanación del ciego de nacimiento, por  lo tanto ,es autónomo del cristiano buscar el perdón , por  medio de  la fuerza del Espíritu Santo.


El quinto domingo , Nos  expresa el caminar de  la cuaresma  y esperar en el Señor  ,la  misericordia que  procede de lo alto , puesto que Jesús, es el médico de las almas  y es  quién sana nuestras  heridas y muertes espirituales  , por culpa del pecado .

Por  lo tanto , este signo nos  invita más a equiparnos en misterio gozoso de  la resurrección .

La Santa cuaresma culmina con dos  signos  muy especiales  con los  ramos  y  la bendición del aceite, signos de la alabanza y  la consagración plena y total a Dios como Padre , surgida  por  la obra del Espíritu Santo para la honra Cristo el Hijo redentor del mundo.

En otro blog hablaré  sobre  la semana santa, sus signos  y su liturgia.