Lunes de la Semana XIV del Tiempo Ordinario
Lectura de la profecía de Oseas 2, 16. 17b-18. 21-22
Lectura de la profecía de Oseas 2, 16. 17b-18. 21-22
Así dice el Señor:
«Yo la cortejaré, me la llevaré al desierto,
le hablaré al corazón.
le hablaré al corazón.
Y me responderá allí
como en los días de su juventud,
como el día en que la saqué de Egipto.
como en los días de su juventud,
como el día en que la saqué de Egipto.
Aquel día —oráculo del Señor—,
me llamará Esposo mío,
no me llamará Ídolo mío.
me llamará Esposo mío,
no me llamará Ídolo mío.
Me casaré contigo en matrimonio perpetuo,
me casaré contigo en derecho y justicia,
en misericordia y compasión,
me casaré contigo en derecho y justicia,
en misericordia y compasión,
me casaré contigo en fidelidad,
y te penetrarás del Señor».
y te penetrarás del Señor».
R. El Señor es clemente y misericordioso.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.
Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R.
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R.
Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias. R.
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias. R.
El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 18-26
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo:
—«Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá».
Jesús lo siguió con sus discípulos.
Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió y, al verla, le dijo:
—«¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado».
Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
—«¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida».
Se reían de él.
Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie.
La noticia se divulgó por toda aquella comarca.
Reflexión :
Al empezar esta reflexión, quisiera decir que la gracia y el amor de Dios es grande que busca reconciliarnos con Él.
Ahora bien, el profeta Oseas nos muestra como Dios ama a su pueblo y su tierra para llevarla a plenitud de su amor y así poderles manifestar su misericordia y su gloria , creando así una relación entre el pueblo y su Dios.
Pues bien, este texto nos motiva a nosotros a buscar a Dios, cumpliendo sus preceptos y colocando nuestra fe en Él para que realice su misericordia.
Por ello, el salmo 144 nos suscita a reconocer la grandeza de Dios y su misericordia en medio de nosotros que siempre quiere concedernos cuando ponemos nuestra fe en Él.
No obstante, el evangelio nos anima a acercarnos a Cristo y ver su misericordia para que actúe por medio de nuestra fe en Él y así cure todas nuestras enfermedades del cuerpo y del alma.
Reflexión :
Al empezar esta reflexión, quisiera decir que la gracia y el amor de Dios es grande que busca reconciliarnos con Él.
Ahora bien, el profeta Oseas nos muestra como Dios ama a su pueblo y su tierra para llevarla a plenitud de su amor y así poderles manifestar su misericordia y su gloria , creando así una relación entre el pueblo y su Dios.
Pues bien, este texto nos motiva a nosotros a buscar a Dios, cumpliendo sus preceptos y colocando nuestra fe en Él para que realice su misericordia.
Por ello, el salmo 144 nos suscita a reconocer la grandeza de Dios y su misericordia en medio de nosotros que siempre quiere concedernos cuando ponemos nuestra fe en Él.
No obstante, el evangelio nos anima a acercarnos a Cristo y ver su misericordia para que actúe por medio de nuestra fe en Él y así cure todas nuestras enfermedades del cuerpo y del alma.
Martes de la semana XIV del Tiempo Ordinario
Lectura de la profecía de Oseas 8, 4-7. 11. 13
Así dice el Señor:
«Se nombraron reyes en Israel sin contar conmigo,
se nombraron príncipes sin mi aprobación.
se nombraron príncipes sin mi aprobación.
Con su plata y su oro se hicieron ídolos
para su perdición.
para su perdición.
Hiede tu novillo, Samaria,
ardo de ira contra él.
ardo de ira contra él.
¿Cuándo lograréis la inocencia?
Un escultor lo hizo, no es dios,
se hace añicos el novillo de Samaria.
se hace añicos el novillo de Samaria.
Siembran viento y cosechan tempestades;
las mieses no echan espiga ni dan grano,
y, si lo dieran, extraños lo devorarían.
las mieses no echan espiga ni dan grano,
y, si lo dieran, extraños lo devorarían.
Porque Efraín multiplicó sus altares para pecar,
para pecar le sirvieron sus altares.
para pecar le sirvieron sus altares.
Aunque les dé multitud de leyes,
las consideran como de un extraño.
las consideran como de un extraño.
Aunque inmolen víctimas en mi honor
y coman la carne, al Señor no le agradan.
y coman la carne, al Señor no le agradan.
Tiene presente sus culpas y castigará sus pecados:
tendrán que volver a Egipto».
tendrán que volver a Egipto».
R. Israel confía en el Señor.
Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.
Tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen. R.
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen. R.
Tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan.
Que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos. R.
tienen pies, y no andan.
Que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos. R.
Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo. R.
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo. R.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 32-38
En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló.
La gente decía admirada:
—«Nunca se ha visto en Israel cosa igual».
En cambio, los fariseos decían:
—«Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios».
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias.
Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos:
—«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
Reflexión:
Es notorio pues que el profeta nos muestra como el hombre en vez de buscar al Señor se va detrás de los ídolos y olvida lo grande que es Dios en su vida.
Por tanto, esta palabra nos dice hoy a nosotros que no pongamos nuestra fe en hombres, ni en oro o plata y que busquemos su proceder y su obrar.
Por eso el salmo 113b nos recuerda que no existe nadie como Dios y que sólo en Él podemos poner nuestra confianza ya que motiva a comprender la grandeza de sus obras en medio de nosotros.
En el evangelio, se nos recuerda el proceder de Dios y como el hombre busca satisfacer su propio ego y dudar de las obras de Dios, sin embargo, Jesús se pone a enseñar y explicar cómo alcanzar el Reino y nos invita poner la confianza en el Padre y orar por los que dispone para anunciar su palabra como obreros del Reino.
Miércoles de la semana XIV del Tiempo Ordinario
Lectura de la profecía de Oseas 10, 1-3. 7-8. 12
Israel era una viña frondosa, y daba fruto:
cuanto más eran sus frutos,
más aumentó sus altares;
cuanto mejor era la tierra,
mejores monumentos erigía.
Tiene el corazón dividido,
ahora lo expiará:
ahora lo expiará:
él mismo destruirá sus altares,
abatirá sus estelas.
abatirá sus estelas.
Ahora dicen: «No tenemos rey,
no respetamos al Señor,
¿qué podrá hacernos el rey?».
no respetamos al Señor,
¿qué podrá hacernos el rey?».
Desaparece Samaria, y su rey,
como espuma sobre la superficie del agua.
como espuma sobre la superficie del agua.
Son destruidos los altozanos de los ídolos,
el pecado de Israel.
el pecado de Israel.
Cardos y abrojos crecen sobre sus altares;
gritan a los montes: «Cubridnos»,
a los collados: «Caed sobre nosotros».
gritan a los montes: «Cubridnos»,
a los collados: «Caed sobre nosotros».
Sembrad justicia y cosecharéis misericordia.
Roturad un campo,
que es tiempo de consultar al Señor,
que es tiempo de consultar al Señor,
hasta que venga y llueva
sobre vosotros la justicia.
sobre vosotros la justicia.
R. Buscad continuamente el rostro del Señor.
O bien:
R. Aleluya.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas;
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R.
hablad de sus maravillas;
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.
¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 1-7
En aquel tiempo, Jesús llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.
Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Zelote, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
—«No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel.
Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca».
Reflexión :
A primera vista, el mensaje de la palabra de Dios nos invita a ser un árbol que dé frutos en medio de Dios , es decir, hombres y mujeres que vivamos a plenitud la palabra y la anunciemos a aquellos que necesitan .
Alrededor de esto nos interfiere el profeta Oseas para ser tierra que de frutos, puesto que nos habla de cómo Dios hace que su pueblo progrese, pero también condiciona a ver como la maledicencia del mundo no puede afectar esto , puesto que el Señor la destruye y nos partícipes de su misericordia.
Entonces, es claro que el salmista nos llame a buscar a Dios e ir detrás de Él , para reconocer las maravillas que hace sobre nosotros para que seamos fieles a Él.
Por consiguiente, es un llamado al servicio, por eso el evangelio nos muestra el llamado de los apóstoles y su misión para llevar el Reino de Dios a los que lo necesita, puesto que todos estamos llamados a buscar a la gracia de Dios.
Reflexión :
A primera vista, el mensaje de la palabra de Dios nos invita a ser un árbol que dé frutos en medio de Dios , es decir, hombres y mujeres que vivamos a plenitud la palabra y la anunciemos a aquellos que necesitan .
Alrededor de esto nos interfiere el profeta Oseas para ser tierra que de frutos, puesto que nos habla de cómo Dios hace que su pueblo progrese, pero también condiciona a ver como la maledicencia del mundo no puede afectar esto , puesto que el Señor la destruye y nos partícipes de su misericordia.
Entonces, es claro que el salmista nos llame a buscar a Dios e ir detrás de Él , para reconocer las maravillas que hace sobre nosotros para que seamos fieles a Él.
Por consiguiente, es un llamado al servicio, por eso el evangelio nos muestra el llamado de los apóstoles y su misión para llevar el Reino de Dios a los que lo necesita, puesto que todos estamos llamados a buscar a la gracia de Dios.
Jueves de la semana XIV del Tiempo Ordinario
Lectura de la profecía de Oseas 11, 1-4. 8c-9
Así dice el Señor:
«Cuando Israel era joven, lo amé,
desde Egipto llamé a mi hijo.
desde Egipto llamé a mi hijo.
Cuando lo llamaba, él se alejaba,
sacrificaba a los Baales,
ofrecía incienso a los ídolos.
sacrificaba a los Baales,
ofrecía incienso a los ídolos.
Yo enseñé a andar a Efraín,
lo alzaba en brazos;
y él no comprendía que yo lo curaba.
lo alzaba en brazos;
y él no comprendía que yo lo curaba.
Con cuerdas humanas,
con correas de amor lo atraía;
con correas de amor lo atraía;
era para ellos como el que levanta
el yugo de la cerviz,
me inclinaba y le daba de comer.
el yugo de la cerviz,
me inclinaba y le daba de comer.
Se me revuelve el corazón,
se me conmueven las entrañas.
se me conmueven las entrañas.
No cederé al ardor de mi cólera,
no volveré a destruir a Efraín;
no volveré a destruir a Efraín;
que soy Dios, y no hombre;
santo en medio de ti,
y no enemigo a la puerta».
santo en medio de ti,
y no enemigo a la puerta».
R. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.
Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 7-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
—«Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios.
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.
No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.
Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies.
Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo».
Reflexión :
La palabra de Dios nos infiere a confiar en el Señor, ahora bien, el profeta Oseas nos muestra la realidad del hombre desde que empieza con el Señor y cómo poco a poco éste se aleja por buscar cosas que nos lleva a la perdición.
Por ello, nos manifiesta que Dios nos abre el corazón para que busquemos los caminos que llevaban la santidad, por eso nos condiciona a ver salvación.
Siguiendo este recorrido el Salmista nos manifiesta cómo Dios hace la obra redentora en nuestra vida, siempre que clamemos a su misericordia.
Por eso, el evangelio nos invita a anunciara la palabra de Dios y dejar de lado toda clase de actitud que no nos deja caminar y desprendernos de todo como signo del desapego de la cosas y confiar plenamente en Dios.
Viernes de la semana XIV del Tiempo Ordinario
Lectura de la profecía de Oseas 14, 2-10
Así dice el Señor:
«Israel, conviértete al Señor Dios tuyo,
porque tropezaste por tu pecado.
porque tropezaste por tu pecado.
Preparad vuestro discurso,
volved al Señor y decidle:
volved al Señor y decidle:
"Perdona del todo la iniquidad,
recibe benévolo el sacrificio de nuestros labios.
recibe benévolo el sacrificio de nuestros labios.
No nos salvará Asiria,
no montaremos a caballo,
no volveremos a llamar Dios
a la obra de nuestras manos.
no montaremos a caballo,
no volveremos a llamar Dios
a la obra de nuestras manos.
En ti encuentra piedad el huérfano".
Yo curaré sus extravíos,
los amaré sin que lo merezcan,
mi cólera se apartará de ellos.
los amaré sin que lo merezcan,
mi cólera se apartará de ellos.
Seré para Israel como rocío,
florecerá como azucena,
arraigará como el Líbano.
florecerá como azucena,
arraigará como el Líbano.
Brotarán sus vástagos,
será su esplendor como un olivo,
su aroma como el Líbano.
será su esplendor como un olivo,
su aroma como el Líbano.
Vuelven a descansar a su sombra:
harán brotar el trigo,
florecerán como la viña;
será su fama como la del vino del Líbano.
harán brotar el trigo,
florecerán como la viña;
será su fama como la del vino del Líbano.
Efraín, ¿qué te importan los ídolos?
Yo le respondo y le miro:
yo soy como un ciprés frondoso:
de mí proceden tus frutos.
yo soy como un ciprés frondoso:
de mí proceden tus frutos.
¿Quién es el sabio que lo comprenda,
el prudente que lo entienda?
el prudente que lo entienda?
Rectos son los caminos del Señor:
los justos andan por ellos,
los pecadores tropiezan en ellos».
los justos andan por ellos,
los pecadores tropiezan en ellos».
R. Mi boca proclamará tu alabanza, Señor.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve. R.
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve. R.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 16-23
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
—«Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán.
Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.
Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».
Reflexión :
En este recorrido de la palabra de Dios por el libro del profeta Oseas podemos visualizar su salvación , por ello el profeta hoy nos manifiesta el arrepentimiento del hombre de sus maledicencias y buscar así ser benévolos siendo conducidos por el Señor.
Continuo a este mensaje, el salmo 50 nos recuerda la misericordia de Dios y el arrepentimiento de corazón , puesto que sabemos que si quebrantamos nuestro corazón adquirimos de Dios su salvación , puesto que el Señor quiere nuestra conversión auténtica.
Sin embargo el evangelio nos muestra cómo el hombre quiere destruir el mensaje de Dios y el Señor nos motiva a seguir su palabra para así ser sagaces y poder reconocer la gran misericordia de Dios que nos llama a ser miembros de Cristo y ser conducidos por la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas y así buscar una auténtica conversión tal y como la tuvieron los apóstoles en su peregrinar junto a Jesús, por eso caminemos juntos a Cristo.
Reflexión :
En este recorrido de la palabra de Dios por el libro del profeta Oseas podemos visualizar su salvación , por ello el profeta hoy nos manifiesta el arrepentimiento del hombre de sus maledicencias y buscar así ser benévolos siendo conducidos por el Señor.
Continuo a este mensaje, el salmo 50 nos recuerda la misericordia de Dios y el arrepentimiento de corazón , puesto que sabemos que si quebrantamos nuestro corazón adquirimos de Dios su salvación , puesto que el Señor quiere nuestra conversión auténtica.
Sin embargo el evangelio nos muestra cómo el hombre quiere destruir el mensaje de Dios y el Señor nos motiva a seguir su palabra para así ser sagaces y poder reconocer la gran misericordia de Dios que nos llama a ser miembros de Cristo y ser conducidos por la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas y así buscar una auténtica conversión tal y como la tuvieron los apóstoles en su peregrinar junto a Jesús, por eso caminemos juntos a Cristo.
Sábado de la semana XIV del Tiempo Ordinario
Nuestra Señora del Rosario del Chiquinquirá, Patrona de Colombia
La tradición nos cuenta que hace cuatro siglos don Antonio de Santana, encomendero de los pueblos de Suta y Chiquinquirá, solicitó al español Alonso de Narváez (h. 1560) que pintara una imagen de la Virgen del Rosario, para colocarla en una pequeña capilla.
La pintura fue realizada sobre una tela de algodón de procedencia indígena, medía 44 pulgadas de alto por 49 de ancho, Alonso de Narváez usó colores al temple, realizó una imagen de la Virgen del Rosario con el Niño Jesús, y a los lados puso al Apóstol San Andrés y a San Antonio de Padua.
El cuadro fue ubicado en la capilla que poseía don Antonio en sus aposentos de Suta, estuvo allí durante más de una década, pero la capilla tenía el techo de paja, lo que provocó que la humedad deteriorara la pintura hasta dejarla completamente borrosa.
Tras la muerte de Santana, su viuda, se trasladó a Chiquinquirá, hacia el año 1577-78. La imagen fue llevada a ese lugar, se encontraba en tan mal estado que fue abandonada en un cuarto, habitación que tiempo atrás había sido usada como oratorio.
Al comenzar el año 1586, se estableció en Chiquinquirá, una piadosa mujer, María Ramos, nacida en Sevilla (España), la señora reparó el viejo oratorio y colgó en el mejor lugar de la capilla, la deteriorada pintura de la Virgen del Rosario.
El día 26 de diciembre de 1586, María salía de la capilla, cuando pasó frente a ella una mujer indígena llamada Isabel y su pequeño hijo. En ese momento Isabel grito a María "mire, mire Señora..." Ella dirigió la mirada hacia la pintura, la imagen aparecía rodeada de vivos resplandores, prodigiosamente los colores y su brillo original habían reaparecido, los rasguños y agujeros de la tela habían desaparecido. Con tan maravilloso suceso se inició la devoción a Nuestra Señora de Chiquinquirá.
El 18 de noviembre es un día hermoso en el que todos los marabinos (naturales de Maracaibo) le hacen un homenaje a la Virgen de Chiquinquirá. Ese día es conocido y celebrado como (La Feria De La Chinita) y se celebra con mucho entusiasmo, alegría, fe y fidelidad por todos los habitantes de la ciudad. A la par se desarrolla el juego de béisbol Copa la Chinita, actividad deportiva muy frecuentada por la fanaticada zuliana, que se reúne (luego de una larga noche de parranda) a darle ánimo y apoyo al equipo pelotero de las Águilas del Zulia. A la semana siguiente se realiza la procesión de la Aurora y en ella se pasea la imagen desde la basílica a las 3.00 de la madrugada, para que junto a su pueblo reciba el día en la calle. Finalmente, el domingo siguiente se restituye la imagen a su camarín.
La historia completa en
Liturgia de la palabra de Dios
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 3-6. 11-12
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.Él nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,para que fuésemos santos
e irreprochables ante él por el amor.Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.Por su medio hemos heredado también nosotros.A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad.
Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria.
Salmo responsorial: Salmo 112, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8 (R.: 2)
R. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.
O bien:
R. Aleluya.
Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre. R.
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre. R.
De la salida del sol hasta, su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos. R.
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos. R.
¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra? R.
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra? R.
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo. R.
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo. R.
Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo:
—«Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron». Pero él repuso:
—«Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».
El Apóstol apóstol nos recuerda la predilección que Dios ha tenido con nosotros , pero principalmente la de María, por ello nos motiva a bendecir con nuestra vida a Cristo y así recibir toda clase de bienes espirituales y corporales, por lo tanto es un llamado a reconocer la grandeza de Dios en nuestra vida.
Por ello, el salmista nos motiva dar gracia a Dios y manifestar nuestra vocación de servicio y es así como somos condicionados a ser llamados a contemplar la gloria de Dios y su misericordia.
En esta perspectiva el evangelio nos invita a estar presto a escuchar la palabra de Dios y así también poder vivirla , para poder tener la auténtica felicidad que sólo la ofrece el Señor.