Liturgia de la palabra de Dios para la novena semana del Tiempo Ordinario .

 Lunes:

Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pedro 1, 1-7

Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en suerte una fe tan preciosa como a nosotros.

Crezca vuestra gracia y paz por el conocimiento de Dios y de Jesús, nuestro Señor.

Su divino poder nos ha concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, dándonos a conocer al que nos ha llamado con su propia gloria y potencia. Con eso nos ha dado los inapreciables y extraordinarios bienes prometidos, con los cuales podéis escapar de la corrupción que reina en el mundo por la ambición, y participar del mismo ser de Dios.

En vista de eso, poned todo empeño en añadir a vuestra fe la honradez, a la honradez el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, al cariño fraterno el amor.





Salmo responsorial: Salmo 90, 1-2. 14-15ab. 15c-16 (R.: 2b)


R. Dios mío, confío en ti.


Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti». R.


«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación». R.


«Lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación». R.







Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 1-12


En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:

—«Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o los mataron.

Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarán. Pero los labradores se dijeron:

"Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia".

Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.

¿Qué hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros.

¿No habéis leído aquel texto: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"?».

Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.

Reflexión:

El apóstol  San Pedro , en su carta  nos  habla sobre  la entrega total del misterio del Hijo se dió por  nosotros  para  darnos  la redención, por eso debemos  manifestar en nosotros  la  palabra de Dios  y la  gloria que  viene de Cristo Jesús.

Por  tanto alejémonos  de todo aquello que mundo nos  presenta que  es  corruptible, puesto que  nos  manifiesta que debemos  hacer  todo lo que arraiga de  ambición y sus derivaciones, pero el apóstol nos advierte que  no debemos  actuar de esa forma  sino más  bien de  la  ley del amor  mandada  por Cristo y así cosechar la  misericordia que e  fruto de Dios.

No obstante, el apóstol nos  condiciona en vivir  cometidos  bajo el imperio de amor que  nos  regala el  Señor  y así poder  enviar su palabra a aquellos que  necesitan de ellos. 

Por eso no busquemos la gloria entre  los hombres porque eso es corruptible  y efímera, sino de la que es  incorruptible y eterna que  la  que  procede de Dios Padre, por  medio de su Hijo Jesucristo a todos los que  confiemos  plenamente en Él, y así como ha venido en estas semana  manifestando la palabra de Dios en estos días,que busquemos ser  fieles anunciadores de la palabra de Dios  y que manifestemos su poderío, por tanto,vivamos conforme a lo que Dios  quiere .

Por ello, el salmo 90 nos  motiva a vivir  bajo la sombra y amparo del Dios Altísimo,ya que en las  manos de Dios  somos asalariados con su salvación , por  pues el señor  busca siempre  nuestro bien , cada vez que  aceptamos en nuestro corazón su palabra que  da vida. 

Por  consiguiente el salmista  nos  infiere a confiar en la  gracia que nos regala Dios, pues  todo nuestro existir debe estar impulsado hacia  el Señor. 

Por otro lado el evangelio nos  muestra la  parábola de  los  labradores homicidas, pues  bien, el  Señor con esto nos está diciendo que  nos regala  un don en que sembrar y que  nos  mandará a ver  nuestro trabajo y ,puesto que  por  medio de su herencia  somos reafirmados a  anunciar su palabra  y que siempre  vamos a  tener  adversidades  con todos aquellos que  pueblan el mundo y que  muchas  veces  van es  a destruir eso que Dios  le  ha confiado, por tanto, este texto nos  invita a ser fieles a  la  palabra de Dios  y acoplarnos a  las negaciones  y cerramiento del hombre  incrédulo , para sí ir  a  abrir su corazón.


Por tanto , no nos dejemos  engañar , pues Dios quiere  manifestarnos su misericordia  a pesar de  las adversidades que se  tengan que  pasar, puesto que si nos refugiamos en Él tendremos  la gloria  y la salvación. 


Martes:

Visitación de  la Santísima virgen María ( Fiesta) 

Cuando el ángel anunció a María el misterio de la Encarnación, le dijo también que su pariente Isabel había concebido un hijo en su vejez, y ya estaba de seis meses aquella a quien llamaban estéril. Poco después, María se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá, Ain Karim, seis kilómetros al oeste de Jerusalén y a tres o cuatro días de viaje desde Nazaret. Llegada a su destino, entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»

El saludo profético y la bienaventuranza de Isabel despertaron en María un eco, cuya expresión exterior es el himno que pronunció a continuación, el Magníficat, canto de alabanza a Dios por el favor que le había concedido a ella y, por medio de ella, a todo Israel. María, en efecto, dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación...»

El evangelista San Lucas no nos ha dejado más detalles de la visita de la Virgen a su prima Isabel, simplemente añade que María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa de Nazaret.



Muchos son los temas de meditación que ofrece este misterio. Conocido el embarazo de Isabel, María marchó presurosa a felicitarla, a celebrar y compartir con ella la alegría de una maternidad largo tiempo deseada y suplicada: ¡qué lección a cuantos descuidamos u olvidamos acompañar a los demás en sus alegrías! El encuentro de estas dos santas mujeres, madres gestantes por intervención especial del Altísimo, sus cantos de alabanza y acción de gracias, y las escenas que legítimamente podemos imaginar a partir de los datos evangélicos, constituyen un misterio armonioso de particular ternura y embeleso humano y religioso: parece como la fiesta de la solidaridad y ayuda fraterna, del compartir alegrías y bienaventuranzas, del cultivar la amistad e intimidad entre quienes tienen misiones especiales en el plan de salvación. Sería delicioso conocer sus largas horas de diálogo, sus confidencias mutuas, sus plegarias y oraciones, sus conversaciones sobre los caminos por los que Yahvé las llevaba y sobre el futuro que podían vislumbrar para ellas y para sus hijos. Parece una constante en la historia de los santos que las almas de Dios se hayan encontrado y entre ellas haya abundado la fraternidad y amistad, el diálogo, las confidencias, todo género de ayuda recíproca. María e Isabel son un modelo.

 
Liturgia de la  Palabra:


Lectura de la profecía de Sofonías 3, 14-18


Regocíjate, hija de Sión;
grita de júbilo, Israel;
alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén.

El Señor ha cancelado tu condena,
ha expulsado a tus enemigos.

El Señor será el rey de Israel,
en medio de ti, y ya no temerás.

Aquel día dirán a Jerusalén:
«No temas, Sión,
no desfallezcan tus manos.

El Señor, tu Dios, en medio de ti,
es un guerrero que salva.

Él se goza y se complace en ti,
te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta».

Apartaré de ti la amenaza,
el oprobio que pesa sobre ti.






O bien:





Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 9-16b


Hermanos:

Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.

Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.

En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.

Servid constantemente al Señor. Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.

Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.

Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.

Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.




Interleccional: Isaías 12, 2-3. 4bcd. 5-6 (R.: 6b)

 
R. Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel.


El Señor es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo

de las fuentes de la salvación. R.



Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso. R.

Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel». R.




Cruz Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39-56


En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:

—«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá».

María dijo:

—«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».

María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Reflexión:


La  palabra de Dios  nos  motiva comprender  la  grandeza de Dios es  por eso que  el profeta Sofonías  como San Pablo nos  habla de  la  predilección de  la  hija de Sión, es decir, María  , para  manifestarnos  las  maravillas que hace Dios a todos aquellos que  cumplen fielmente  la  palabra de Dios en su corazón.

Ahora bien , los  textos del Profeta Sofonía  y San Pablo nos  motivan a  comprender que  la  mejor  manera de vivir  la  misericordia  de Dios  y su dulzura es  siendo alegres  , por tanto, la alegría  es  la fuente  máxima de  aceptar la  voluntad de Dios en nuestra vida.

Si bien, el profeta  y el apóstol nos  invita a vivir en alegría  , el salmo tomado de Isaías  nos condiciona a ser dóciles al llamado que Dios  nos  hace  de  vivir  bajo esta  virtud  y saber  que  las  maravillas que existen en nosotros  las da Dios. 


En el evangelio nos  muestra la visita de maría a su prima Isabel y vemos como Isabel está alegre  por  la visita de la Madre de Dios  ,es  por eso que le dice  movida  por el  Espíritu Santo: "Bendita  tú entre  las  mujeres  y bendito el fruto de vientre", ese el llamado alegre que  decimos  cada vez que rezamos  un ave María , puesto que Dios  nos  invita estad alegres en todo momento y confiar en todo lo que  hace  siendo fieles a su voluntad , por eso María dice  un hermoso himno que conocemos como el Magnificat , puesto que  queremos que sea  Dios el que habite en nuestro corazón y nos  hago fieles a Él , por ello, esta hermosa  oración es  la  manera de saber que Dios  viene a  nuestro encuentro , por esa  cuando la virgen dice:"derriba del trono a  los  poderosos  y enaltece a  los  humildes" es el signo propicio de tener  un corazón firme en Dios  y desapego de todo para así poder vivir en la  humildad  , puesto que  la  palabra de Dios  para este día  nos  motiva ser  alegres  y humildes  para recibir  las  gracias que vienen de Dios.



Miércoles:


Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1, 1-3. 6-12


Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, llamado a anunciar la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido; te deseo la gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.

Doy gracias a Dios, a quien sirvo con pura conciencia, como mis antepasados, porque tengo siempre tu nombre en mis labios cuando rezo, de noche y de día.

Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio.

No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero.

Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios.

Él nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestros méritos, sino porque, desde tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal, por medio del Evangelio.

De este Evangelio me han nombrado heraldo, apóstol y maestro, y ésta es la razón de mi penosa situación presente; pero no me siento derrotado, pues sé de quién me he fiado y estoy firmemente persuadido de que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio.





Salmo responsorial: Salmo 122, 1-2a. 2bcd (R.: 1a)



R. A ti, Señor, levanto mis ojos.



A ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en el cielo.
Como están los ojos de los esclavos
fijos en las manos de sus señores. R.


Como están los ojos de la esclava
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos
en el Señor, Dios nuestro,
esperando su misericordia. R.




Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 18-27



En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, de los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron:

—«Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano".

Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer.

Cuando llegue la resurrección y vuelvan a la vida, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella».

Jesús les respondió:

—«Estáis equivocados, porque no entendéis la Escritura ni el poder de Dios. Cuando resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán; serán como ángeles del cielo.
Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: "Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob"? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados»

Reflexión : 

El apóstol San pablo nos va avivando a vivir según el proceder de Dios  y ser  continuos a la  gracia que hemos  recibido por medio de Jesucristo y que  por  lo tanto, es  motivo de una  vivencia auténtica  de  la  palabra de Dios en nosotros  y vivir  en unidad  .

El salmo 122 nos invita a tener nuestra confianza en la  Dios  , tanto así que  el salmista  nos  condiciona a recordar  que  fuera de Dios  no puede  haber  nada en nuestra vida  ya que el  es  principio y fin de  nuestra vida. 

El evangelio nos  motiva a vivir  según los designios de Dios  y por ello saber que Dios  no hace distinciones  y que sin importar quienes  somos  nos recibe  y nos  instruye, por eso nos  refiere a ser  santos  y a  vivir  conforme a  las  maravillas de Dios  que  sus obras son santas  y que por  tanto para Dios  no existen muertos  , sino que para Él todos estamos vivos y gozamos de su plenitud, puesto que el  Señor  nos acoge  y nos reafirma que seremos  resucitados  de  la  misma  manera  que Él resucitó. 





Jueves :

Jesucristo  Sumo y Eterno Sacerdote 
(En Colombia)


El día de hoy la Iglesia colombiana celebra la fiesta de Nuestro Señor Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, una oportunidad especialísima que nos da la sagrada liturgia para reflexionar a cerca de este ministerio tan sublime del Señor que no se lo ha reservado sino que lo ha querido dejar a su Iglesia en la persona de los obispos y sus mas fieles colaboradores en el orden sagrado (los presbíteros y diáconos). Glorificar el sacerdocio de Jesús ha de ser muy importante para todos los fieles cristianos pues nos debe llenar de gozo el corazón tener ante el Padre un sacerdote que intercede por nosotros y que a través de sus ministros en la tierra no deja de derramar gracia y bendición sobre su pueblo santo con los sacramentos y la labor pastoral tan importante que hacen los sacerdotes en nuestras comunidades actuando "in persona Christi" en función del único sacerdocio de la alianza nueva y eterna. la carta a los hebreos refiriendo el sacerdocio de Cristo nos dice:



"Además, aquellos sacerdotes fueron muchos, porque la muerte les impedía perdurar.

Pero éste posee un sacerdocio perpetuo porque permanece para siempre.

De ahí que pueda también salvar perfectamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor.

Así es el Sumo Sacerdote que nos convenía: santo, inocente, incontaminado, apartado de los pecadores, encumbrado por encima de los cielos,

que no tiene necesidad de ofrecer sacrificios cada día, primero por sus pecados propios como aquellos Sumos Sacerdotes, luego por los del pueblo: y esto lo realizó de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

Es que la Ley instituye Sumos Sacerdotes a hombres frágiles: pero la palabra del juramento, posterior a la Ley, hace el Hijo perfecto para siempre". (Hb. 7, 23-28)

Cristo se ofreció al Padre en la Cruz. Este sacrificio se hace presente en la Misa para que nosotros podamos ofrecer nuestras vidas y unirnos a Él. Esto es posible porque el sacerdocio del Nuevo Testamento es muy superior al del Antiguo Testamento. La ofrenda de animales no logra la unión con Dios. Pero ahora es Cristo, Dios y hombre, quien se ofrece para expiar por nuestros pecados y romper las barreras que nos separaban de Dios.

Cristo quiso comunicarnos Su Vida, no sólo en el bautismo sino también en la Santa Misa y los otros sacramentos. Para recibirlos necesitamos que haya un sacerdocio ministerial que imparta estos sacramentos. Los sacerdotes, actuando en la persona de Cristo, ofrecen el sacrificio de la Misa y perdonan los pecados. Cuando el sacerdote ofrece la Misa, es Cristo quien se ofrece; cuando el sacerdote confiesa es Cristo quien perdona los pecados (Cf. Jn.  20,22-23). Es Cristo quien actúa por medio de los sacerdotes para comunicar Su propia Vida.

Los protestantes llaman a sus pastores "ministros" porque no han recibido el sacramento del orden. No participan del sacerdocio ministerial de Cristo y por eso no tienen el poder de ofrecer el sacrificio de la Santa Misa (en su lugar, dirigen un "servicio"). No pueden tampoco perdonar pecados en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Esta fiesta tiene sus orígenes en la celebración del sacerdocio de Cristo que en la misa  latina se introdujo en algunos calendarios y que tras la reforma litúrgica del concilio vaticano II fue renovada por la Congregación de Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote.

 Liturgia de  la  palabra: 

Lectura del libro de Isaías 52, 13—53, 12
Mirad, mi siervo tendrá éxito,
subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de él,
porque desfigurado no parecía hombre,
ni tenía aspecto humano,
así asombrará a muchos pueblos,
ante él los reyes cerrarán la boca,
al ver algo inenarrable
y contemplar algo inaudito.
¿Quién creyó nuestro anuncio?,
¿a quién se reveló el brazo del Señor?
Creció en su presencia como brote,
como raíz en tierra árida,
sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente,
despreciado y evitado de los hombres,
como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos,
ante el cual se ocultan los rostros,
despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos
y aguantó nuestros dolores;
nosotros lo estimamos leproso,
herido de Dios y humillado;
pero él fue traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él,
sus cicatrices nos curaron.
Todos errábamos como ovejas,
cada uno siguiendo su camino;
y el Señor cargó sobre él
todos nuestros crímenes.
Maltratado, voluntariamente se humillaba
y no abría la boca;
como cordero llevado al matadero,
como oveja ante el esquilador,
enmudecía y no abría la boca.
Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron,
¿quién meditó en su destino?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos,
por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malvados,
y una tumba con los malhechores,
aunque no había cometido crímenes
ni hubo engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento,
y entregar su vida como expiación;
verá su descendencia, prolongará sus años,
lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz,
el justo se saciará de conocimiento.
Mi siervo justificará a muchos,
porque cargó con los crímenes de ellos.
Le daré una multitud como parte;
y tendrá como despojo una muchedumbre.
Porque expuso su vida a la muerte
y fue contado entre los pecadores, él
tomó el pecado de muchos
e intercedió por los pecadores.




O bien:




Lectura de la carta a los Hebreos 10, 12-23


Hermanos:

Cristo ofreció por los pecados, para siempre jamás, un solo sacrificio; está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies.

Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados.

Esto nos lo atestigua también el Espíritu Santo. En efecto, después de decir: «Así será la alianza que haré con ellos después de aquellos días —dice el Señor—: Pondré mis leyes en sus corazones y las escribiré en su mente», añade: «Y no me acordaré ya de sus pecados ni de sus crímenes». Donde hay perdón, no hay ofrenda por los pecados.

Hermanos, teniendo entrada libre al santuario, en virtud de la sangre de Jesús, contando con el camino nuevo y vivo que él ha inaugurado para nosotros a través de la cortina, o sea, de su carne, y teniendo un gran sacerdote al frente de la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero y llenos de fe, con el corazón purificado de mala conciencia y con el cuerpo lavado en agua pura.

Mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos, porque es fiel quien hizo la promesa.




Salmo responsorial: Salmo 39, 6. 7. 8-9. 10. 11 (R.: 8a y 9a)

 
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.



Cuántas maravillas has hecho,
Señor, Dios mío,
cuántos planes en favor nuestro;
nadie se te puede comparar.
Intento proclamarlas, decirlas,
pero superan todo número. R.


Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio. R.


Entonces yo digo: «Aquí estoy
—como está escrito en mi libro—
para hacer tu voluntad».
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.


He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios;
Señor, tú lo sabes. R.

No me he guardado en el pecho tu defensa,
he contado tu fidelidad y tu salvación,
no he negado tu misericordia y tu lealtad
ante la gran asamblea. R.




Cruz Lectura del santo evangelio según san Lucas 22, 14-20


Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo:

—«He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros, antes de padecer, porque os digo que ya no la volveré a comer, hasta que se cumpla en el reino de Dios».

Y, tomando una copa, pronunció la acción de gracias y dijo:

—«Tomad esto, repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé desde ahora del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios».

Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio, diciendo:

—«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía».

Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo:

—«Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros».

Reflexión : 

Esta fiesta nos  motiva a ver  la  grandeza de Cristo que se entrega  por  nosotros  para  brindarnos  la salvación.

Por eso el profeta Isaías y la carta a  los  Hebreos , nos reafirma  como  el Señor se entrega  una vez  como cordero en el matadero para darnos  la salvación , por eso su entrega es signo de compromiso para que  nos domenos igual que el Señor  por  los demás. 

El salmo 39 nos condiciona a confiar  plenamente en  Dios y reconocer  la voluntad de Dios  , puesto que el salmista  nos  invita a estar prestos a esa  voluntad de Dios : "Aquí estoy, Señor, para hacer tu Voluntad", esta debe ser  nuestra  exclamación para vivir  fielmente la  palabra de Dios. 


Por  tanto el evangelio nos recuerda  el memorial de  la cena del  Señor mostrándole a sus  discípulos sus  entrega  por  mundo , pues  tal cual esto lo hizo  Cristo para  cumplir el plan salvífico del Padre para con la  humanidad.


Por  tanto esta fiesta  nos  motiva a darle  gracias a Dios  por  los  milagros que  hace  y por el  sacramento de  la Eucaristía, que es signo del cumplimiento de  la voluntad de Dios  como una acción de gracias. 


Viernes :


Sagrado  Corazón de Jesús: 


La difusión de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se debe a santa Margarita de Alacoque a quien Jesús se le apareció con estas palabras: "Mira este corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres, no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio, indiferencia e ingratitud, aún en el mismo sacramento de mi amor. Pero lo que traspasa mi Corazón He aquí las promesas que hizo Jesús a Santa Margarita, y por medio de ella a todos los devotos de su Sagrado Corazón:
zón más desgarradamente es que estos insultos los recibo de personas consagradas especialmente a mi servicio."



1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.

2. Pondré paz en sus familias.

3. Les consolaré en sus penas.

4. Seré su refugio seguro durante la vida, y, sobre todo, en la hora de la muerte.

5. Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.

6. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.

7. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente, el Océano infinito de la misericordia.

8. Las almas tibias se volverán fervorosas.

9. Las almas fervorosas se elevarán a gran perfección.

10. Daré a los sacerdotes el talento de mover los corazones más empedernidos.

11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, y jamás será borrado de El.

12. Les prometo en el exceso de mi misericordia, que mi amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulgaren por nueve primeros viernes consecutivos, la gracia de la perseverancia final; no morirán sin mi gracia, ni sin la recepción de los santos sacramentos. Mi Corazón será su seguro refugio en aquel momento supremo.

Las condiciones para ganar esta gracia son tres:


1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción.
2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.
3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.



Oración para después
de cada una de las comuniones
de los nueve primeros viernes

Jesús mío dulcísimo, que en vuestra infinita y dulcísima misericordia prometisteis la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de vuestro Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos: acordaos de esta promesa y a mi, indigno siervo vuestro que acabo de recibiros sacramentado con este fin e intención, concededme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en vos con fe viva, esperando en vuestra inefable misericordia y amando la bondad de vuestro amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.
Jaculatoria. 
Amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús.


Liturgia de  la  palabra  :



Lectura de la profecía de Ezequiel 34, 11-16


Así dice el Señor Dios:

«Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas,
siguiendo su rastro.

Como sigue el pastor el rastro de su rebaño,
cuando las ovejas se le dispersan,

así seguiré yo el rastro de mis ovejas
y las libraré,

sacándolas de todos los lugares por donde se desperdigaron
un día de oscuridad y nubarrones.

Las sacaré de entre los pueblos,
las congregaré de los países,

las traeré a su tierra,
las apacentaré en los montes de Israel,
en las cañadas y en los poblados del país.

Las apacentaré en ricos pastizales,
tendrán sus dehesas en los montes más altos de Israel;

se recostarán en fértiles dehesas
y pastarán pastos jugosos en los montes de Israel.

Yo mismo apacentaré mis ovejas,
yo mismo les haré sestear
—oráculo del Señor Dios—.

Buscaré las ovejas perdidas,
recogeré a las descarriadas;

vendaré a las heridas;
curaré a las enfermas;

a las gordas y fuertes las guardaré
y las apacentaré como es debido».





Salmo responsorial: Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6 (R.: 1)


R. El Señor es mi pastor,
nada me falta.


El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.





Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 5b-11


Hermanos:


El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos del castigo!

Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos, salvos por su vida!

Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.




 Lectura del santo evangelio según san Lucas 15, 3-7

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos y escribas esta parábola:

—«Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido".

Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse».

Reflexión :

Hoy vemos como Cristo con su Sagrado  Corazón va  en busca de  nosotros  para sanar  nuestras  heridas  y llenarnos de su misericordia.

El profeta Ezequiel , nos  motiva a dejarnos  guiar  por el pastor  justo , que es el Señor que va al encuentro de cada una de nosotros que andamos  descarridos. 

El salmo 22, nos  motiva a reconocer al Señor  como nuestro  Pastor  y que andamos con Él podemos cosechar  frutos abundantes  y la  gloria que viene del Cielo y que siempre viene a  iluminar  nuestro corazón. 

El apóstol San Pablo nos refiere que Dios  viene a  nuestro encuentro  que se entrega  por  nosotros por amor  y para  ir  en busca de  nosotros  y ser  llenos de su misericordia  y dejarnos  pastorear  del Señor  como buen Pastor. 

Jesús en el evangelio nos refiere la  parábola de la oveja perdida que el Padre siempre va  al encuentro de ella  y que  son sanadas  por  el corazón del Hijo que  viene siempre a convertir  nuestro corazón y así ser  manso y humildes de Corazón. 


Sábado :

Inmaculado Corazón de María. 


La devoción al Inmaculado Corazón de María, junto con la del Sagrado Corazón de Jesús, fue promovida por San Juan Eudes en el siglo XVII.

El Papa Pío VII y Pío IX sugirieron su celebración como Purísimo Corazón de María.
 

En 1944, el Papa Pío XII extendió esta devoción a toda la Iglesia fijando la celebración del Inmaculado Corazón de María el 22 de agosto, ocho días después de la Asunción.

Con la renovación litúrgica, se le restó importancia a esta fiesta para dársela a las principales fiestas marianas y, se cambió la fecha para un día después de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.

San Juan Eudes, decía que el Corazón de María es la fuente y el principio de todas las grandezas y excelencias que la adornan y que la hacen estar por encima de todas las creaturas; por ser hija predilecta de Dios Padre, madre muy amada de Jesús y esposa fiel del Espíritu Santo.
Y que ese santísimo Corazón de María es fuente de todas las virtudes que practicó.

También San Antonio María  Claret, fundador de los Misioneros del Inmaculado Corazón de María, profesó un inmenso amor a esta advocación.
Quiso que sus misioneros, salieran por todo el mundo extendiendo la devoción al Inmaculado Corazón de María. Fue un profeta de Fátima, porque en Fátima la Virgen personalmente nos manifestó que Dios quería salvar al mundo, por medio de su Inmaculado Corazón.

La fiesta del Inmaculado Corazón de María sigue a la del Sagrado Corazón de Jesús. El corazón expresa y es símbolo de la intimidad de la persona. La primera vez que se menciona en el Evangelio el Corazón de María es para expresar toda la riqueza de esa vida interior de la Virgen: “María conservaba estas cosas en su corazón”

El corazón de María conservaba como un tesoro el anuncio del Ángel sobre su Maternidad divina; guardó para siempre todas las cosas que tuvieron lugar en la noche de Belén, o la adoración de los pastores ante el pesebre, y la presencia, un poco más tarde, de los Magos con sus dones,... y la profecía del anciano Simeón, y las preocupaciones del viaje a Egipto.

Más tarde, el corazón de María sufrió por la pérdida de Jesús en Jerusalén a los doce años de edad, según lo relata San Lucas en el evangelio de hoy.
Pero María conservaba todas estas cosas en el corazón....
Jamás olvidaría los acontecimientos que rodearon a la muerte de su Hijo en la Cruz, ni las palabras que le oyó decir: “Mujer, he ahí a tu hijo”. Y al mirar a Juan ella nos vio a todos nosotros. Vio a todos los hombres. Desde aquel momento nos amó con su Corazón de madre, con el mismo Corazón que amó a Jesús.

Pero María ejerció su maternidad desde antes que se consumase la redención en el Calvario, pues Ella es madre nuestra desde que prestó su colaboración a la salvación de los hombres en la Anunciación.

En el relato de las bodas de Cana, San Juan nos revela un rasgo verdaderamente maternal del Corazón de María: su atenta disposición a las necesidades de los demás. Un corazón maternal es siempre un corazón atento, vigilante.


La devoción al Corazón de María no es una devoción más. Nos lleva a aprender a tratar a nuestra Madre con más confianza, con la sencillez de los niños pequeños que acuden a sus madres en todo momento: no sólo se dirigen a ellas cuando están en gravísimas necesidades, sino también en los pequeños apuros que le salen al paso. Las madres les ayudan a resolver los problemas más insignificantes. Y ellas – las madres – lo han aprendido de nuestra Madre del Cielo.

Hoy queremos encontrarnos con María, con nuestra madre. Si recurrimos confiados a ella, ella nos va a decir qué debemos hacer y sentiremos su amor por nosotros. Ese mismo amor que Jesús tiene por cada uno de nosotros. y ella nos dirá que nos quiere, que nos quiere con toda su alma.

Pidamos a Dios que preparó en el Corazón de María, una morada digna al Espíritu Santo, que haga que nosotros, por intercesión de la Santísima Virgen lleguemos a ser templos dignos de su gloria.

Liturgia de  la  Palabra:


Lectura del libro de Isaías 61, 9-11


La estirpe de mi pueblo será célebre entre las naciones,
y sus vástagos, entre los pueblos.

Los que los vean reconocerán
que son la estirpe que bendijo el Señor.

Desbordo de gozo con el Señor,
y me alegro con mi Dios:

porque me ha vestido un traje de gala
y me ha envuelto en un manto de triunfo,

como novio que se pone la corona,
o novia que se adorna con sus joyas.

Como el suelo echa sus brotes,
como un jardín hace brotar sus semillas,

así el Señor hará brotar la justicia
y los himnos ante todos los pueblos.







Interleccional: 1 Samuel 2, 1. 4-5. 6-7. 8abcd (R.: 1a)


R. Mi corazón se regocija por el Señor, mi salvador.


Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R.



Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R.



El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. R.



Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R.





Cruz Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 41-51


Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.

Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.

Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.

A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.

Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:

—«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados».

Él les contestó:

—«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?».

Pero ellos no comprendieron lo que quería decir.

Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad.

Su madre conservaba todo esto en su corazón.

Reflexión : 

El profeta Isaías nos motiva confiar  plenamente en la misericordia de Dios  y por ello nos  motiva ser dóciles al llamado de Dios abriéndonos a  su amor  por  nosotros que  nos recibe  .

El salmo tomado de Samuel nos  motiva a tener  nuestro corazón alegre  por  lo que  hace el Señor  y darle  gracias  por todo. 

el evangelio nos  motiva a  confiar  plenamente en los designios del Señor y para que  viendo su obrar  seamos  instruidos  por su amor y así como María  guardemos  todo lo que Dios  nos regala  siendo de corazón sincero y que  así como la fiesta del  Corazón de Jesús  nos  llama a vivir su misericordia  , de  igual manera María quiere que  nos acerquemos al Padre.