LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR
( 25 de Marzo )
Nota: Cuando la solemnidad de la anunciación coincide con la semana Santa , se traslada al primer lunes después de la octava de Pascua , tal y como es este caso
Lectura del libro de Isaías 7, 10-14; 8, 10
En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz:
—«Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo».
Respondió Acaz:
—«No la pido, no quiero tentar al Señor».
Entonces dijo Dios:
—«Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal:
Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo,
y le pondrá por nombre Emmanuel,
que significa "Dios-con-nosotros"».
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: «Aquí estoy». R.
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: «Aquí estoy». R.
«—Como está escrito en mi libro—
para hacer tu voluntad».
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.
para hacer tu voluntad».
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.
He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.
No me he guardado en el pecho tu defensa,
he contado tu fidelidad y tu salvación,
no he negado tu misericordia y tu lealtad
ante la gran asamblea. R.
he contado tu fidelidad y tu salvación,
no he negado tu misericordia y tu lealtad
ante la gran asamblea. R.
Lectura de la carta a los Hebreos 10, 4-10
Hermanos:
Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados.
Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo: «Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad"».
Primero dice: «No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la Ley. Después añade: «Aquí estoy yo para hacer tu voluntad».
Niega lo primero, para afirmar lo segundo.
Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo:
—«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo:
—«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
—« ¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?».
El ángel le contestó:
—«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible».
María contestó:
—«Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y la dejó el ángel.
Reflexión :
El libro de Isaías nos refiere que Dios hace un promesa y es la de que la virgen está encinta y esto es signo de que la Dios quiere estar presente en medio de los hombres, por tal razón esto suscita a que confiemos grandemente en aquellos signos y prodigios que Dios hace en nuestra vida , para estar prestos a su servicio .
Ahora bien , el salmo 39 nos refiere a confiar en la voluntad de Dios y estar presto para que se haga en nosotros y en referencia con el profeta Isaías esto nos llama a comprometernos con las promesas que Dios hace en nuestra vida , ya que estamos siendo conducidos por su gracias , por tanto intentemos y practiquemos el amor al prójimo para hacia acercarnos cada día más a la misericordia de Dios en nuestra vida.
Por tanto, la carta a los Hebreos nos reafirma que los sacrificios no llenan al hombre, sino el cumplimiento en nuestro corazón de la palabra, puesto que Jesús dice que el hombre vive totalmente de la palabra de Dios ,mucho más que del pan, es por eso que nos confirma a ver que la voluntad de Dios va redireccionando nuestro forma de ser .
El evangelio de San Lucas nos condiciona a ver la grandeza de Dios, ya que por el cumplimiento de la voluntad de Dios en María hemos conseguido la Salvación , por consiguiente , esto nos proporciona una inmensa alegría y esa emoción renueva nuestro ser para acercarnos a la aceptación de la voluntad de Dios y decir como María : "Hágase tu voluntad en Mi "
Martes:
El libro de Isaías nos refiere que Dios hace un promesa y es la de que la virgen está encinta y esto es signo de que la Dios quiere estar presente en medio de los hombres, por tal razón esto suscita a que confiemos grandemente en aquellos signos y prodigios que Dios hace en nuestra vida , para estar prestos a su servicio .
Ahora bien , el salmo 39 nos refiere a confiar en la voluntad de Dios y estar presto para que se haga en nosotros y en referencia con el profeta Isaías esto nos llama a comprometernos con las promesas que Dios hace en nuestra vida , ya que estamos siendo conducidos por su gracias , por tanto intentemos y practiquemos el amor al prójimo para hacia acercarnos cada día más a la misericordia de Dios en nuestra vida.
Por tanto, la carta a los Hebreos nos reafirma que los sacrificios no llenan al hombre, sino el cumplimiento en nuestro corazón de la palabra, puesto que Jesús dice que el hombre vive totalmente de la palabra de Dios ,mucho más que del pan, es por eso que nos confirma a ver que la voluntad de Dios va redireccionando nuestro forma de ser .
El evangelio de San Lucas nos condiciona a ver la grandeza de Dios, ya que por el cumplimiento de la voluntad de Dios en María hemos conseguido la Salvación , por consiguiente , esto nos proporciona una inmensa alegría y esa emoción renueva nuestro ser para acercarnos a la aceptación de la voluntad de Dios y decir como María : "Hágase tu voluntad en Mi "
Martes:
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 32-37
En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa Consolado, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles.
R. El Señor reina, vestido de majestad.
O bien:
R. Aleluya.
El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R.
el Señor, vestido y ceñido de poder. R.
Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R.
Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R.
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
—«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
—«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
—«Y tú, el maestro de Israel, ¿no lo entiendes? Te lo aseguro, de lo que sabemos hablamos; de lo que hemos visto damos testimonio, y no aceptáis nuestro testimonio. Si no creéis cuando os hablo de la tierra, ¿cómo creeréis cuando os hable del cielo? Porque nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».
Reflexión :
El libro de los hechos de los Apóstoles nos refiere la unidad de los discípulos que generaban el agrado de Dios haciendo la voluntad de Dios en su corazón ,pues bien ,el Señor nos llama a vivir arduamente la palabra de Dios y ser unidos al igual que la primera comunidad cristiana.
En este contexto el salmo 92 , nos invita a contemplar el reinado del Señor y como este Reino nos invita a vivir en la unidad , en este flujo podemos equiparar que Dios nos llama a amar a los demás y vivir en mutua entrega por el Señor .
En el evangelio el Señor nos invita a renacer por la fuerza del Espíritu Santo y morir al pecado y así poder contemplar la grandeza de Dios en nuestra vida y vivir así en comunión con los hermanos.
El libro de los hechos de los Apóstoles nos refiere la unidad de los discípulos que generaban el agrado de Dios haciendo la voluntad de Dios en su corazón ,pues bien ,el Señor nos llama a vivir arduamente la palabra de Dios y ser unidos al igual que la primera comunidad cristiana.
En este contexto el salmo 92 , nos invita a contemplar el reinado del Señor y como este Reino nos invita a vivir en la unidad , en este flujo podemos equiparar que Dios nos llama a amar a los demás y vivir en mutua entrega por el Señor .
En el evangelio el Señor nos invita a renacer por la fuerza del Espíritu Santo y morir al pecado y así poder contemplar la grandeza de Dios en nuestra vida y vivir así en comunión con los hermanos.
Miércoles :
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 17-26
En aquellos días, el sumo sacerdote y los de su partido —la secta de los saduceos—, llenos de envidia, mandaron prender a los apóstoles y meterlos en la cárcel común. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la celda y los sacó fuera, diciéndoles:
—«Id al templo y explicadle allí al pueblo íntegramente este modo de vida».
Entonces ellos entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con los de su partido, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos israelitas, y mandaron por los presos a la cárcel. Fueron los guardias, pero no los encontraron en la celda, y volvieron a informar:
—«Hemos encontrado la cárcel cerrada, con las barras echadas, y a los centinelas guardando las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
El comisario del templo y los sumos sacerdotes no atinaban a explicarse qué había pasado con los presos. Uno se presentó, avisando:
—«Los hombres que metisteis en la cárcel están ahí en el templo y siguen enseñando al pueblo».
El comisario salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.
R. Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha.
él lo escucha.
O bien:
R. Aleluya.
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.
El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.
Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Reflexión :
El libro de los hechos de los Apóstoles nos presenta la envidia de las autoridades politicas y religiosas hacia los apóstoles , puesto que ellos predicaban la verdad y hacían milagros y por temor de perder al pueblo deciden encerrarlos , pero Dios es tan misericordioso que les manda un ángel para que sane sus heridas y los salve para que sigan anunciando su palabra , pues bien esto nos invita a ser fieles anunciadores de la palabra de Dios y confiar en ella para así no tener a las adversidades, por eso los apóstoles nos invitan a poner nuestra confianza en Dios que entrega a su hijo para darnos salvación y por les concede su misericordia y favor .
En relación a esto el salmo 33, nos motiva a poner nuestras oraciones en Dios que constantemente nos escucha por ende , de esa misma manera el salmista invita al hombre a darle gracias a Dios por todo lo que hace en su vida, proclamando su misericordia comprendiendo su amor para con la humanidad, la cual debe bendecir eternamente el nombre del Señor.
El evangelio el Señor nos refiere en amor de Dios que entrega a su Hijo para la salvación de mundo , a pesar de que este ande en caminos de tinieblas , puesto que la condición humana nos lleva a vivir en la tiniebla , pero que esa tiniebla es derrotada por la resurrecciópn del Señor que nos invita a la vivencia del amor y a comprender las maravillas que Él hace en nosotros.
Jueves:
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 27-33
En aquellos días, los guardias condujeron a los apóstoles a presencia del Sanedrín, y el sumo sacerdote les interrogó:
—«¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».
Pedro y los apóstoles replicaron:
—«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen».
Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos.
R. Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha.
él lo escucha.
O bien:
R. Aleluya.
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
su alabanza está siempre en mi boca.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.
El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R.
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R.
El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica la veracidad de Dios. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.
Reflexión :
El libro de los Hechos de los Apóstoles nos confiere que como hombres de fe no confiemos en la palabra de los hombres , ya que ésta contiene la mentira en su esencia y por lo tanto , busca sus propios beneficios y siempre trata de callar la voluntad de Dios .
Por ende, los Apóstoles nos dejan las enseñanzas de que hay obeceder primero a Dios antes que las leyes humanas , por tanto , hay que ser fuerte pues el mundo quiere tapar eso , pero es bueno colocar la voluntad de Dios y su plan salvifico para con cada hombre.
El salmo 33, nos invita a vivir en nosotros la palabra de Dios y comdicionarla cada día más en nosotros, por tal razón Señor te pedimos que tu amor nos ayude a hacer fuerte y no dejarnos afligir por el tapón que quiere poner la sociedad para que olvidemos los mandatos del Señor , es por eso queel Señor está cerca de os atribulados para tender su mano salvadora.
El evangelio nos invita a anunciar la palabra de Dios que es la total veracidad de los acontecimientos de amor y salvación del hombre , por tanto confiemos en la voluntad de Dios en nuestro corazón y llevar la palabra del Señor a todo aquel que lo necesita y la acepte para la redención de sus pecados.
Viernes:
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 34-42
En aquellos días, un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la Ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en el Sanedrín, mandó que sacaran fuera un momento a aquellos hombres y dijo:
—«Israelitas, pensad bien lo que vais a hacer con esos hombres. No hace mucho salió un tal Teudas, dándoselas de hombre importante, y se le juntaron unos cuatrocientos hombres. Fue ejecutado, dispersaron a todos sus secuaces, y todo acabó en nada.
Más tarde, cuando el censo, salió Judas el Galileo, arrastrando detrás de sí gente del pueblo; también pereció, y dispersaron a todos sus secuaces.
En el caso presente, mi consejo es éste: No os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se dispersarán; pero, si es cosa de Dios, no lograréis dispersarlos, y os expondríais a luchar contra Dios».
Le dieron la razón y llamaron a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Los apóstoles salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús. Ningún día dejaban de enseñar, en el templo y por las casas, anunciando el Evangelio de Jesucristo.
R. Una cosa pido al Señor:
habitar en su casa.
habitar en su casa.
O bien:
R. Aleluya.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.
En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos.
Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:
—«¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?».
Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.
Felipe le contestó:
—«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo».
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:
—«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?».
Jesús dijo:
—«Decid a la gente que se siente en el suelo».
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil.
Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:
—«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie».
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
—«Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo».
Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.
Reflexión :
El libro de los hechos de los Apóstoles nos confirman que el anuncio del evangelio es auténtica obra de amor de Dios que nos motiva a confiar plenamente en su misericordia .
El salmo 26 nos invita pedirle al Señor la dulzura de su Reino , pues bien es el compromiso que nos llama la palabra de Dios , a esperar en Dios y manifestar su salvación al mundo.
El evangelio nos invita a ver los signos y prodigios que hace Dios en medio de los hombres y por tanto es el reconocimiento de que la misericordia hace que sus obras generen la gracia de su Reinado y Magnificencia para con cada hombre.
Sábado :
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 1-7
En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el suministro diario no atendían a sus viudas. Los Doce convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron:
—«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la administración. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.
R Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
como lo esperamos de ti.
O bien:
R. Aleluya.
Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.
Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al lago, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos cinco o seis kilómetros, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el lago, y se asustaron. Pero él les dijo:
«Soy yo, no temáis».
Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban.
Reflexión :
El libro de los Hechos de los apóstoles nos motiva a confiar en la palabra de Dios y como la Iglesia a través de los apóstoles impone las manos para eligir diáconos que prestan el servicio a la comunidad y hacer florecer la palabra del Señor a toda la humanidad.
El salmo 32 nos infunde a vivir la palabra de Dios para que su misericordia venga sobre cada hombre que confian en los signos que Ésta produce.
Por tanto , el evangelio nos invita a ser fuertes y no tener miedo para anunciar la plabra y hacer que la alegría de Cristo surja en toda la comunidad cristiana.