Meditación de la palabra de Dios para la tercera semana de Pascua .

Lunes: 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 8-15

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Indujeron a unos que asegurasen:
—«Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, agarraron a Esteban por sorpresa y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían:
—«Este individuo no para de hablar contra el templo y la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá el templo y cambiará las tradiciones que recibimos de Moisés».
Todos los miembros del Sanedrín miraron a Esteban, y su rostro les pareció el de un ángel.

Salmo responsorial: Salmo 118, 23-24. 26-27. 29-30 (R.: 1)
R. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor.
O bien:
R. Aleluya.
Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus leyes;
tus preceptos son mi delicia,
tus decretos son mis consejeros. R.
Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus leyes;
instrúyeme en el camino de tus decretos,
y meditaré tus maravillas. R.
Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu voluntad;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R.



 Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 22-29

Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago.
Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas lanchas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
—«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó:
—«Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron:
—«Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?».
Respondió Jesús:
—«La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado»

Reflexión : 

La  palabra de Dios  siempre  nos  motiva al cambio de  vida  , para  morir al pecado y vivir a  la  gracia  y eses  es  el sentido de  la Resurrección, por  tanto, el libro de  los  Hechos de  los  Apóstoles  nos  manifiesta  cómo el Espíritu Santo hace  su obra  que  los  hombres  no pueden comprender  el mensaje de Dios , no más  bien buscan es apagarlo porque  el ser  humano prefiere  el pecado que  lo lleva a  sentir  que  su arrogancia y así desviarse  del buen camino , pero es  claro que Esteban asiduamente  era saciado por  la sabiduría de Dios  y la maquinación humana  al ver  las  maravillas  de Dios  y su obra  trata de  buscar su acomodo.Esto es  generado por  la  falta  de  fe  y mientras  no exista  convencimiento del amor del Señor , para poder así escuchar de  la  palabra de Dios en medio de  nosotros y vivirla a  plenitud. 


Es por eso que salmo 118 , nos  invita a confiar en la  palabra de Dios  y acrecentarla en nuestro ser  , pero esto esto debe ser  guiado por el poder  de Señor  y su Santo Espíritu, por  tanto , optemos  a reconocer  que las  maravillas de Dios  hacen constantemente en nosotros  y por ende  pidamosle a  Dios que  nos aleje de  todo camino de  perdición y cada  Dios  nos acerque a creer  plenamente en Él . 




Es  por eso que el evangelio nos  motiva al don de tener  nuestra  confianza en Dios  y así creer  en los signo que el Señor  hace en medio de  nosotros  , siendo así que Cristo actúe  en nuestra  vida  y así ser  partícipes del pan que  perdura  que es  su cuerpo , alcanzando así el don de  la  gracia del Espíritu santo en nuestra  vida  para comprender  que  a  pesar de  nuestras  debilidades  e  inequidades  Dios  nos  perdona  y nos  invita a  estar solicitos a su llamada de Servicio , puesto que Jesús  Resucitado nos  condiciona a  llenarnos de alegría  y tener  la  dicha de  creer  en el amor  y la  misericordia de Dios .



Martes: 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 7, 51—8, 1a

En aquellos días, Esteban decía al pueblo, a los ancianos y a los escribas:
—«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado».
Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo:
—«Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».
Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación:
—«Señor Jesús, recibe mi espíritu».
Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito:
—«Señor, no les tengas en cuenta este pecado».
Y, con estas palabras, expiró.
Saulo aprobaba la ejecución.


Salmo responsorial: Salmo 30, 3cd-4. 6ab y 7b y 8a. 17 y 21ab (R.: 6a)
R. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
O bien:
R. Aleluya.
Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás;
yo confío en el Señor.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. R.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas. R.



 Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 30-35

En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús:
—«¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo"».
Jesús les replicó:
—«Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».
Entonces le dijeron:
—«Señor, danos siempre de este pan».
Jesús les contestó:
—«Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed».

Reflexión :  

El libro de los  Hechos de  los  Apóstoles  nos  refiere  la  contemplación de  la  gloria de Dios  por  medio   Esteban y el anuncio de la  Palabra a  todos  los  hombres  y la  confianza  en el mensaje salvifico del Señor  que  nos  condiciona a  vivir en amor , sin embargo vemos  como la  envidia  y resentimiento aparta  poco a  poco a  los  líderes de esa  época  que deciden ser  sordos al llamado de conversión del Señor y es por tanto , que Esteban se  pone en las  manos de Dios y confía en su Infinito Amor . 


Pues  bien , muchas  veces  podemos ser  iguales  ya que  optamos  por el mensaje del mundo antes que  la salvación que  ofrece Dios  y terminamos  acallando al profeta  , matando a  un inocente  y lavándonos  las  manos .  


Por eso el salmo 30 , nos  invita  y renueva a ver  la  gran misericordia de Dios  encomendarnos  plena  y totalmente a  su Cuidado , puesto que si dejamos que el Señor sea  nuestra roca  podemos ver  su gran amor  para  con nosotros  . 

En el evangelio Jesús  nos  motiva a confiar en Él y saciarnos de su amor   para así ver  lo grande  y maravilloso que es  alimentarnos  con el cuerpo de Señor  , para  llenarnos del pan que  perdura y nos  condiciona a contemplar  la  gloria de Dios en medio de  los  hombres. 



Miércoles: 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 1b-8

Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaría.
Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él.
Saulo se ensañaba con la Iglesia; penetraba en las casas y arrastraba a la cárcel a hombres y mujeres.
Al ir de un lugar para otro, los prófugos iban difundiendo el Evangelio. Felipe bajó a la ciudad de Samaría y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.


Salmo responsorial: Salmo 65, 1-3a. 4-5. 6-7a (R.: 1)
R. Aclamad al Señor, tierra entera.
O bien:
R. Aleluya.
Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: «¡Qué terribles son tus obras!»». R.
Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R.
Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna enteramente. R.



 Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 35-40

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
—«Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis.
Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.
Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día.
Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».

Reflexión : 

La  palabra de Dios  nos acerca  a  vivir la  gracia de la  vivencia de  la  misericordia, por  tanto , el libro de  los  Hechos de  los Ápóstoles  condiciona  a  ver  como es  el amor de Dios  que a todos  los  cristianos , les  condiciona  y da fuerzas para anunciar sin desfallecer  el evangelio y así miramos la  grandeza de Dios que  muestra al pueblo los signos  y pródigios  que  los  converga a  afianzarse en la  gracia del Espíritu Santo. 

El salmo 65  nos motiva a la  contemplación de las  maravillas que  hace Dios en nosotros   y como su obras  nos  condiciona a  ver con él se apiada de  los  hombres  , para  mostrale  su Magnificiencia  . 

Enel evangelio,el Señor  nos  motiva a cumplir  la  voluntad de Dios  y así ver  su obra  magnifica que es  la resurrección y servir  a Él siempre  y cuando pongamos  nuestra fe en el Padre  y en su Hijo  para ver  las  obras de amor de Dios  para con cada hombre que confía en Él .


Jueves: 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 26-40
En aquellos días, el ángel del Señor le dijo a Felipe:
—«Ponte en camino hacia el Sur, por la carretera de Jerusalén a Gaza, que cruza el desierto».
Se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido en peregrinación a Jerusalén. Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo el profeta Isaías.
El Espíritu dijo a Felipe:
—«Acércate y pégate a la carroza».
Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó:
—«¿Entiendes lo que estás leyendo?».
Contestó:
—«¿Y cómo voy a entenderlo, si nadie me guía?».
Invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era éste:
«Como cordero llevado al matadero,
como oveja ante el esquilador,
enmudecía y no abría la boca.
Sin defensa, sin justicia se lo llevaron,
¿quién meditó en su destino?
Lo arrancaron de los vivos».
El eunuco le preguntó a Felipe:
—«Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?».
Felipe se puso a hablarle y, tomando pie de este pasaje, le anunció el Evangelio de Jesús. En el viaje llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el eunuco:
—«Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?».
Mandó parar la carroza, bajaron los dos al agua, y Felipe lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, y siguió su viaje lleno de alegría.
Felipe fue a parar a Azoto y fue evangelizando los poblados hasta que llegó a Cesarea.


Salmo responsorial: Salmo 65, 8-9. 16-17. 20 (R.: 1)
R. Aclamad al Señor, tierra entera.
O bien:
R. Aleluya.
Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
haced resonar sus alabanzas,
porque él nos ha devuelto la vida
y no dejó que tropezaran nuestros pies. R.
Fieles de Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo:
a él gritó mi boca
y lo ensalzó mi lengua. R.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica
ni me retiró su favor. R.



 Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 44-51

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
—«Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado.
Y yo lo resucitaré el último día.
Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios".
Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí.
No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre.
Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo».

Reflexión : 

El libro de  los  hechos de  los  Apóstoles  , nos  muestra como debemos  practicar el amor  y la  misericordia , pues  el diácono Felipe  nos  manifiesta  como enseñar a  aquel que  no sabe  y que éste sea  llenado por  la  gracia del Espíritu Santo , suscitandole  el entendimiento de  la  ciencia de Dios en su corazón , para reconocer que Cristo es el dador de vida  y que  nos  sacia de  vida eterna  por  medio del bautismo y una fe  solida en Él. 

El salmo 65  , nos  invita a  ver  la  grandeza e Dios  y darle  gracias  bendiciendo su nombre  y promoviendo el don de  su misericordia  para  con cada  hombre que  le  busca de corazón. 

En el evangelio , Jesús  nos  invita  a  poner  nuestra fe en Él y confiar  plenamente  en la  misericordia de Dios  , que  nos sacia  con el pan del cielo que es  el mismo Cristo que se  hace  presente en medio de  nosotros  .


Viernes: 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9, 1-20

En aquellos días, Saulo seguía echando amenazas de muerte contra los discípulos del Señor. Fue a ver al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse presos a Jerusalén a todos los que seguían el nuevo camino, hombres y mujeres.
En el viaje, cerca ya de Damasco, de repente, una luz celeste lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía:
—«Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?».
Preguntó él:
—«¿Quién eres, Señor?».
Respondió la voz:
—«Soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate, entra en la ciudad, y allí te dirán lo que tienes que hacer».
Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber.
Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión:
—«Ananías».
Respondió él:
—«Aquí estoy, Señor».
El Señor le dijo:
—«Ve a la calle Mayor, a casa de Judas, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha visto a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista».
Ananías contestó:
—«Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén. Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre».
El Señor le dijo:
—«Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para dar a conocer mi nombre a pueblos y reyes, y a los israelitas. Yo le enseñaré lo que tiene que sufrir por mi nombre».
Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo:
—«Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y te llenes de Espíritu Santo».
Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y lo bautizaron. Comió, y le volvieron las fuerzas.
Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús es el Hijo de Dios.


Salmo responsorial: Salmo 116, 1. 2 (R.: Mc 16, 15)
R. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
O bien:
R. Aleluya.
Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R.
Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R.



 Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 52-59

En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:
—«¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo:
—«Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.


Reflexión : 

 El tiempo pascual poco a  poco nos  mostrando como se  manifiesta  la  misericordia de Dios que envia a  su espíritu Santo . 

Ahora bien , el libro de  los  Hechos de  los Apóstoles  , nos  muestra  la  conversión de san Pablo  y podemos  ver  como el Señor  le  hace  ver su ceguera  que  no le dejaba ver  la  gran misericordia de Dios en su vida  , y es por eso que el Jesús  busca  primero hacerle  ver el error en el que estaba  y luego lo ilumina  para seguir su camino .

Hoy el Señor a cada  uno de  nosotros  nos  muestra en que estamos  fallando y  así poder  buscar a Jesús que es  el Único que  puede  llevarnos a  la  auténtica salvación si vivimos  conforme al llamado que  nos  hace que es  el Servicio y el amor al prójimo. 

El salmo 116 , nos  muestra  y nos reafirma  que  la  misericordia del Señor es  eterna  que siempre  nos  condiciona a  seguir  sus  pasos  .

Y Es claro hermanos  que el evangelio nos  invita a  acercarnos a Jesús, pero el acercamiento a  Cristo nos debe  conducir a  cumplir  los  mandatos del Señor en nuestra  vida  para así saciarnos de Dios  y poder ser  participes del Pan Eucaristico , en el que Señor  nos  llama a que  comamos  , pero porsupuesto con un corazón predispuesto a  amar  y perdonar  , para poder  abrir  nuestro entendimiento a  la  gracia de Dios  y no permitir  que la  tiniebla del mundo me  ciegue  , puesto que Cristo es  la  luz del mundo y que  nos  llama  a ser  manso y humildes de  corazón. 



Sábado: 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9, 31-42


En aquellos días, la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo.
Pedro recorría el país y bajó a ver a los santos que residían en Lida. Encontró allí a un cierto Eneas, un paralítico que desde hacía ocho años no se levantaba de la camilla.

Pedro le dijo:
—«Eneas, Jesucristo te da la salud; levántate y haz la cama».
Se levantó inmediatamente. Lo vieron todos los vecinos de Lida y de Sarón, y se convirtieron al Señor.

Había en Jafa una discípula llamada Tabita, que significa Gacela. Tabita hacia infinidad de obras buenas y de limosnas. Por entonces cayó enferma y murió. La lavaron y la pusieron en la sala de arriba.
Lida está cerca de Jafa. Al enterarse los discípulos de que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres a rogarle que fuera a Jafa sin tardar. Pedro se fue con ellos. Al llegar a Jafa, lo llevaron a la sala de arriba, y se le presentaron las viudas, mostrándole con lágrimas los vestidos y mantos que hacía Gacela cuando vivía. Pedro mandó salir fuera a todos. Se arrodilló, se puso a rezar y, dirigiéndose a la muerta, dijo:
—«Tabita, levántate».

Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. Él la cogió de la mano, la levantó y, llamando a los santos y a las viudas, se la presentó viva.
Esto se supo por todo Jafa, y muchos creyeron en el Señor.



Salmo responsorial: Salmo 115, 12-13. 14-15. 16-17 (R.: 12)

R. ¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?

O bien:

R. Aleluya.

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R.

Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles. R.

Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor. R.

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 60-69

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron:
—«Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?».
Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:
—«¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen».
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar.
Y dijo:
—«Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede».
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce:
—«¿También vosotros queréis marcharos?».
Simón Pedro le contestó:
—«Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios».


Reflexión :  

El libro de  los hechos de Apóstoles  nos  motiva a ver  la  gran misericordia de Dios que  hace signos  y prodigios  que  nos  invitan a  la conversión y a  creer que jesús verdaderamente a  resucitado y que  por  lo tanto , el signo de  la resurrección de  Cristo es a  la que todos estamos  llamados  y vemos como San Pedro con gracia de Dios  y el Espíritu Santo nos  motiva a  ver  las maravillas de Dios en nuestra  vida. 

Queridos  hermanos  en todo lo que  vivimos  vemos  los  grandes signos que Dios  hace ante  nosotros  y muchas  veces dudamos , que  pensamos que  son producto de  nuestra  imaginación y no es así sino más  bien un llamado de Dios a que  confiemos  plenamente en su amor.


Por  consiguiente el salmo 115 , nos incentiva a darle  gracias a Dios  por todo lo que  hace en nuestra vida  y ver el signo de su Infinita  Misericordia  para  con nosotros. 

Y el evangelio nos confirma que  muchas  veces  cuando Dios  nos  hace  ver  las cosas  tendemos a  enfiar nuestro corazón y alejarnos de  lado , pero sin embargo hay que reconocer que Dios  tiene para  nosotros  palabras que llenan el corazón y nos sacian de su misericordia  y así poder ver sus  hermosura  y magnifencia en medio de  nosotros  .