Significado de las siete palabras de Jesús en la cruz.
I- "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen."
Jesús nos está invitando a reflexionar sobre nuestra manera de proceder ya que muchas veces nos olvidamos de Él , es decir, en una variedad de circunstancias no amamos al hermano , sino por el contrario le rechazamos trayendo así a colación que se mantenga la pobreza y la desigualdad social .
El Señor le habla concretamente a aquellos que tienen el poder en las manos para que sepan administrar bien, los bienes de los más necesitados y puedan acercarse a contemplarlo en los olvidados del mundo.
Pero Jesús, también se refiere a cada uno de los pecados que cada uno tiene en su corazón , cuando vulneramos la dignidad de los demás, cuando derramamos la sangre de inocentes.
El Señor, pide perdón a Dios por todos aquellos que practican el aborto , la eutanasia , la eugenesia , los asesinatos, las discriminaciones, los actos terroristas, pues porque muchas veces olvidamos que el otro es figura de Dios y templo del Espíritu Santo y como vemos que nos estorba tendemos a deshacernos de ellos.
Pero Jesús nos motiva que como cristiano practiquemos la misericordia y pidamos perdón a Dios de nuestras ofensas hacia Él , cada vez que se abomina con sus mandatos y se decide ir por el camino del pecado.
II- "Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso."
En estas palabras podemos ver como el ladrón arrepentido implora perdón al Señor y le roba la salvación.
Pues Jesús en su infinita misericordia nos invita poner todo en sus manos y pedirle constantemente que nos apremie con su reino, pues aunque no somos dignos de recibir las bendiciones de Dios, el Señor se apiada y nos concede su salvación .
Entonces , el Señor no confiere a cada uno la gracia de participar en su Reino , sino arrepentimos de corazón y buscamos sus senderos , para que al igual que ladrón arrepentido , podamos también nosotros robar el premio del Paraíso, con nuestro proceder y una conversión plena y total de nuestros pecados.
III- "¡Mujer, ahí tienes a tu hijo.! ¡Ahí tienes a tu madre.!"
Jesús en esta palabra nos muestra como da a su madre ,como madre de sus discípulos y madre nuestra , ya que el Señor le confiere a María la gracia de proteger a los miembros de su pueblo santo.
Pues el Señor quiere enriquecernos de la gracia de tener una Madre que nos ayuda a contemplar y caminar hacia su senderos.
Y es que Jesús, sabe perfectamente que en Madre todos los hombres recibirán el consuelo que necesitan .
IV- "¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?"
Esta expresión de Jesús, nos invita a implorar al Señor que nos solucione todo pero el Señor nos sacia condiciona a suscitar su amor santificante y así experimentar los tropiezos en la vida.
El libro de Job, vemos como él , es despojado de todo lo que contiene pero el a pesar de todo acepta la voluntad de Dios, entonces queridos hermanos no creamos que Jesús dudare del poder de su Padre, sino más es una expresión que indica la fatiga física .
Jesús al sentir el peso de los pecados de cada hombre, siente un desfallecimiento de su ser y por consiguiente nos invita a sentir su dolor.
Quizás en nuestro peregrinar sentimos que Dios nos abandona, pero Él siempre está con nosotros haciendo su voluntad así no nos guste.
V- "¡Tengo sed.!"
En nuestro caminar tenemos cansancio y necesitamos tomar un poco de agua, de igual manera el Señor , siente sed porque está increpado por nuestros pecados y necesita de nuestro arrepentimiento.
La sed de Jesús no es sed de bebida , sino más bien una sed de nuestra fe, puesto esto nos recuerda cuando Cristo al hablar con la samaritana le pide de beber , pero el Señor buscaba era su conversión.
Por tanto , busquemos a Dios para que al saciamos de su agua viva podamos suscitar en nosotros la misericordia del Señor.
VI- "Todo está consumado ."
El Señor nos condiciona a reconocer que la palabra de Dios se cumple en cada uno de nosotros y por tanto , debemos prepararnos para aceptar en nosotros la voluntad de Dios.
Pues la consumación del Señor es entregarse para tener la redención de cada pecado del hombre.
VII- "¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.!"
Cada uno de nosotros debemos entregarnos totalmente a Dios , para que su misericordia descienda sobre nosotros y condicionarse a orar a Dios por cada uno de nosotros.
I- "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen."
Jesús nos está invitando a reflexionar sobre nuestra manera de proceder ya que muchas veces nos olvidamos de Él , es decir, en una variedad de circunstancias no amamos al hermano , sino por el contrario le rechazamos trayendo así a colación que se mantenga la pobreza y la desigualdad social .
El Señor le habla concretamente a aquellos que tienen el poder en las manos para que sepan administrar bien, los bienes de los más necesitados y puedan acercarse a contemplarlo en los olvidados del mundo.
Pero Jesús, también se refiere a cada uno de los pecados que cada uno tiene en su corazón , cuando vulneramos la dignidad de los demás, cuando derramamos la sangre de inocentes.
El Señor, pide perdón a Dios por todos aquellos que practican el aborto , la eutanasia , la eugenesia , los asesinatos, las discriminaciones, los actos terroristas, pues porque muchas veces olvidamos que el otro es figura de Dios y templo del Espíritu Santo y como vemos que nos estorba tendemos a deshacernos de ellos.
Pero Jesús nos motiva que como cristiano practiquemos la misericordia y pidamos perdón a Dios de nuestras ofensas hacia Él , cada vez que se abomina con sus mandatos y se decide ir por el camino del pecado.
II- "Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso."
En estas palabras podemos ver como el ladrón arrepentido implora perdón al Señor y le roba la salvación.
Pues Jesús en su infinita misericordia nos invita poner todo en sus manos y pedirle constantemente que nos apremie con su reino, pues aunque no somos dignos de recibir las bendiciones de Dios, el Señor se apiada y nos concede su salvación .
Entonces , el Señor no confiere a cada uno la gracia de participar en su Reino , sino arrepentimos de corazón y buscamos sus senderos , para que al igual que ladrón arrepentido , podamos también nosotros robar el premio del Paraíso, con nuestro proceder y una conversión plena y total de nuestros pecados.
III- "¡Mujer, ahí tienes a tu hijo.! ¡Ahí tienes a tu madre.!"
Jesús en esta palabra nos muestra como da a su madre ,como madre de sus discípulos y madre nuestra , ya que el Señor le confiere a María la gracia de proteger a los miembros de su pueblo santo.
Pues el Señor quiere enriquecernos de la gracia de tener una Madre que nos ayuda a contemplar y caminar hacia su senderos.
Y es que Jesús, sabe perfectamente que en Madre todos los hombres recibirán el consuelo que necesitan .
IV- "¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?"
Esta expresión de Jesús, nos invita a implorar al Señor que nos solucione todo pero el Señor nos sacia condiciona a suscitar su amor santificante y así experimentar los tropiezos en la vida.
El libro de Job, vemos como él , es despojado de todo lo que contiene pero el a pesar de todo acepta la voluntad de Dios, entonces queridos hermanos no creamos que Jesús dudare del poder de su Padre, sino más es una expresión que indica la fatiga física .
Jesús al sentir el peso de los pecados de cada hombre, siente un desfallecimiento de su ser y por consiguiente nos invita a sentir su dolor.
Quizás en nuestro peregrinar sentimos que Dios nos abandona, pero Él siempre está con nosotros haciendo su voluntad así no nos guste.
V- "¡Tengo sed.!"
En nuestro caminar tenemos cansancio y necesitamos tomar un poco de agua, de igual manera el Señor , siente sed porque está increpado por nuestros pecados y necesita de nuestro arrepentimiento.
La sed de Jesús no es sed de bebida , sino más bien una sed de nuestra fe, puesto esto nos recuerda cuando Cristo al hablar con la samaritana le pide de beber , pero el Señor buscaba era su conversión.
Por tanto , busquemos a Dios para que al saciamos de su agua viva podamos suscitar en nosotros la misericordia del Señor.
VI- "Todo está consumado ."
El Señor nos condiciona a reconocer que la palabra de Dios se cumple en cada uno de nosotros y por tanto , debemos prepararnos para aceptar en nosotros la voluntad de Dios.
Pues la consumación del Señor es entregarse para tener la redención de cada pecado del hombre.
VII- "¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.!"
Cada uno de nosotros debemos entregarnos totalmente a Dios , para que su misericordia descienda sobre nosotros y condicionarse a orar a Dios por cada uno de nosotros.